Historias de la Región | Por Federico Gastón Guerra
Un puente de ladrillo acuna la historia de Turdera
Jueves, 14 de octubre de 2021
El puente data de principios de siglo XX. Se encuentra ubicado en la avenida General Frías, sobre las vías del ex ferrocarril Roca. Por él pasaban las tropas con los reseros que iban rumbo al matadero. Hoy, sigue manteniendo la fisonomía de antaño.

Por Federico Gastón Guerra

Sobre la avenida General Frías y las vías del ex ferrocarril Roca se puede observar uno de los rasgos más curiosos que tiene la ciudad de Turdera: un puente de ladrillos que yace en ese lugar desde los albores de 1900.

Este fue construido por el ferrocarril cuando se debió llevar a cabo el pozo en el que se encuentra la estación Turdera, ya que estas tierras están a 25 metros sobre el nivel del mar. Los ladrillos se fueron apilando de apoco, pero con un encastre perfecto ya que una vez hecho nunca más fue tocado en su estructura.

El puente fue testigo de las más interesantes historias: desde los tiros de los hermanos Iberra hasta el vapor humeante de las más negras locomotoras. Pero de todas las anécdotas la más pintoresca suele ser el paso de las tropas de ganado que pasaban por allí rumbo al matadero de Temperley; claro que para pasar sobre él debían los reseros, que son quienes guían a la tropilla, abonar una cierta suma a la familia Iberra.

Una vez el pago, los reseros, se detenían en una posta necesaria como el agua misma. "Por acá pasaban las tropas que venían de Cañuelas - contó una antigua vecina del lugar -. La calle se llenaba de vacas, vacas jóvenes. Y estaban los arrieros: cuatro o cinco que pasaban por acá. A veces, los hombres pedían agua y mis hermanos le alcanzaban una jarra de agua."

Hoy por hoy el puente marca, por el sector oeste, el límite entre Turdera y Llavallol; además, está en diagonal con respecto a la avenida General Frías, y suele ser una trampa para algunos automovilistas desprevenidos. Se lo quiso demoler hace varios años, para construir uno más ancho y seguro, por eso se levantó el terreno en el lugar para hacerlo pero... todo quedó trunco.

Una zona poco cuidada

El mensuario Nuestro Pueblo, periódico de Turdera, de septiembre de 1965 decía en un artículo sobre la zona: "Nadie debe dejar de desconocer que la zona de Turdera Sud, de noche es quizás la más triste del partido de Lomas de Zamora; esquinas y bocacalles sin luz o cuando mucho a media luz, con un puente centenario (avenida General Frías y vías FGR) abandonado a la buena de Dios por las autoridades".

"Transitar por él, aún de día, es una verdadera odisea; de noche no tiene parangón y eso no puede ser. Turdera debe ser alegre de noche y de día, y para ello hay que trabajar para iluminarla como se merece: por su belleza, por su adelanto y lo que es más por su seguridad.", enfatizaba la publicación turderense en busca de soluciones.

Lo cierto es que el puente está ahí, y con sus casi 100 años a cuesta es capaz de soportar, con la misma naturalidad con que soportaba una vaca, un camión de gran porte. Debería ser declarado monumento histórico ya que es uno del los pocos en su genero que todavía se mantiene en pie y con la misma vigencia de principios de siglo. Paradojas de la vida moderna: trenes eléctricos, camiones transportando ganado, avenidas de pavimento y...un puente de ladrillos.

El de siempre. El que, aún, acuna parte grande de la historia de Turdera y guarda testimonios imborrables: de humo negro de locomotora, de vacas y reseros, de los Iberra, de visitas de Borges y de postas.