Historias de la Región | Por Federico Gastón Guerra
Turdera: hace 47 años fue declarada ciudad
Viernes, 29 de octubre de 2021
La gestación de esta localidad data del 30 de enero de 1910 día en que se colocó la piedra fundamental de la Iglesia Conversión de San Pablo. Y un 30 de octubre de 1974 por Ley Provincial Número 8.327 se la declaró ciudad.

Por Federico Gastón Guerra

Es Turdera la más chica de las ciudades que componen el Municipio de Lomas de Zamora. En sus comienzos fue conocida como Loma de Las Hormigas por la altura de las tierras que pertenecían a las hermanas Turdera. El trazado del pueblo fue realizado por el constructor Riziero Preti.

Todo comenzó el 30 de enero de 1910, cuando esta localidad comenzaba a desandar su historia. Y siguió su avance hasta que el 30 de octubre de 1974, el Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires la declaran Ciudad.

En tan pocas cuadras, Turdera esconde una historia que es realmente vasta; ya que los orígenes de la misma se remontan hacia 1910 pero los primeros pasos se dieron antes de esa fecha. Hacia 1907, estas tierras eran conocidas como Loma de las Hormigas, por la altura que gozaban las mismas, más de 20 metros sobre el nivel del mar.

Esta elevación trajo como consecuencia que la estación Turdera (Kilómetro 19, 448 en un comienzo allá por 1909) se encuentre enclavada virtualmente en un pozo. Vecinos e historiadores del lugar contaron que el pozo de la parada ferroviaria fue hecho con maquinaria de época y con mucho pico y pala y que la tierra fue llevada hacia la estación Avellaneda.

Tras el primer remate, en 1908, la naciente villa comienza sus primeros pasos de manera consolidados, y es el 30 de enero de 1910 cuando se coloca la piedra fundamental de la Iglesia Conversión de San Pablo con la presencia de autoridades provinciales y municipales; además de las dueñas de las tierras las hermanas Eugenia e Inés Turdera.

El trazado del pueblo es aprobado recién en junio de ese año, a través del Honorable Concejo Deliberante de Lomas de Zamora por ordenanza Nº 360. Tras la piedra y la aprobación el proyecto comienza a crecer. El tranvía a caballo que une Turdera con Temperley y el Hospital Español fue inaugurado un 17 de enero de 1910, y recorrería hasta 1924 los caminos de hierros turderenses.

Este progreso fue seguido por la construcción del teatro Colón, inaugurado en 1913, el templo Conversión de San Pablo y una gran cantidad de casas y casonas. Además, jugó el Club Atlético Temperley, antes Centenario Football Club, en la hoy esquina de San Lorenzo y Agüero.

"Mi padre no quería casa hechas a los apurones y mal construidas, así que a los compradores por intermedio del Banco de Turdera se le financiaba el terreno y se les regalaba ladrillos para que hagan la casa de material", me contó hace años María Preti, hija del constructor Riziero Preti. La Guerra Mundial (1914 1918) fue junto con la muerte de las hermanas Turdera y el dinámico constructor Preti un punto de inflexión en la vida de esta pujante localidad, ya que el templo fue salvado milagrosamente del martillo del remate por la señora Adelia María Harilaos de Olmos. Pero el teatro junto con el tranvía dejó de existir.

Teatro Colón de Turdera.

La leche más pura y la "Córdoba chica"

Un artículo extenso del diario LA UNION del 18 de febrero de 1948 (agradecimiento al hallazgo al historiador del club Temperley, Fernando Esteban) destaca varios aspectos del Turdera de esos años. Un cronista del matutino recorre con detalle sus calles y descubre, al decir de los vecinos, que en la por entonces villa "es el único lugar que la leche es pura".

Así lo detalla el periodista: "(...) la señora de Moreno nos dijo (...) tenemos la satisfacción que en Villa Turdera se toma la leche más pura del mundo".

La crónica venía a cuento que en la población había inconvenientes por la falta de agua ya que salía muy poca de las bombas de perforación por esos días. Además de los problemas que aquejan, el cronista pondera que en Turdera "el aire es puro y la vegetación exuberante". "Un aire y más fresco que el que respiramos en Lomas sentíamos penetrar en nuestros pulmones".

Un vecino le aclaró: "Vea señor, aquí estamos a 21 metros sobre el nivel del mar. Para que ud. interprete bien debemos decirle que nos encontramos a una altura superior a Monte Grande. De ahí que siempre se dijo que Villa Turdera era la ‘Córdoba chica'".

Los Iberra, los que mentó Borges

En un costado de Turdera, al lado de la vía, en la denominada Costa Brava, vivían los hermanos Iberra, hombres del cuchillo y del coraje. "Velay, señores la historia / de los Hermanos Iberra / hombres de amor y de guerra / y en el peligro primeros/ la flor de los cuchilleros / y ahora los tapa la tierra", así Jorge Luis Borges, los mentó desde la ficción para siempre en su poema Milonga de dos Hermanos, todo un referente.

Claro que ya nada podría frenar el desarrollo de esta urbe. Que tal vez de manera lenta pero a paso firme iría poblándose de habitantes, que vendrán a buscar tranquilidad y un lugar cómodo para pasar su vida, sin alejarse de la Capital Federal, pero lejos del ruido y el bullicio.

Historia contemporánea

La gente fue llegando a esta zona y con ella el progreso de una localidad que ya no tendría el barro de sus calles como emblema de pueblo y que quería ser más. Es por los años '70 donde los vecinos comienzan a movilizarse para que la "villa "pase a ser ciudad. El pedido se hizo eco y en 1974 Turdera pasó a ser ciudad.

"Por aquellos años los vecinos reclamábamos por las molestias que ocasionaba el Mercado de Abasto, teníamos un servicio de trenes deficientes para trasladarnos a la Capital Federal y estábamos luchando para que se hagan las obras de gas", recuerda el ingeniero Carlos Guerra, habitante de familias pioneras.

"Además, por esos años se estaba gestando la parada Hospital Español del ferrocarril Sarmiento (ramal que unía Haedo con La Plata) que era muy solicitada" enfatizó el ingeniero. Así un 30 de octubre de 1974 se declara, por medio de la legislatura provincial, a Turdera oficialmente como ciudad.

"Vivir en Turdera es conectarse con tu esencia, con los espacios que te vieron crecer, con ese verde inconfundible e incomparable de otras localidades donde he vivido... Turdera es cuna de artistas, es estrofa, es un buen estribillo de una chacarera trunca y un coro de una rumba de plena", explicó Roberto Sangiácomo quien junto con su hermano Enrique llevan adelante la cerveza Villa Turdera junto a un patio cervecero, cultural, de peñas y espectáculos en la ciudad.

Y a decir de Borges se puede parafrasear aquellos versos finales de Fundación Mítica de Buenos Aires: "A mí se me hace cuento que empezó Turdera: / La juzgo tan eterna como el agua y el aire",