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No hay "Vengador Anónimo" en Quilmes: Los detectives creen que se trata de un ciclista que se defendió de un robo
Martes, 9 de agosto de 2022
En un principio se pensó que el tirador anónimo de Quilmes era un "vengador" pero ahora se supo que era un ciclista que se resistió a un intento de robo por parte de esta misma banda.

En la madrugada del viernes, un joven fue asesinado y otros dos heridos cuando se encontraban realizando un raid delictivo. En un principio se pensó que el tirador anónimo de Quilmes era un "vengador" pero ahora se supo que era un ciclista que se resistió a un intento de robo por parte de esta misma banda.

El delincuente "Alias Convulsión" es el tercer integrante de la banda quien se había dado la fuga herido de bala. Uno de sus acompañantes fue asesinado en el lugar y otro permanece herido gravemente con un disparo en el abdomen.

Se trata de Nazareno Juan Cruz Mejías (20), quien fue indagado por el delito de "robo calificado por el uso de armas, en poblado y en banda" y que ya estuvo detenido el año pasado por el crimen del estudiante de 17 años Lucas Cancino, apuñalado en el pecho en un intento de robo cuando se dirigía a la escuela a bordo de su bicicleta en la localidad de Ezpeleta, aunque luego fue sobreseído.

Los investigadores determinaron que este joven participó junto a otras dos personas de un raid delictivo a bordo de una moto robada en el que asaltaron a una mujer y a un hombre que iba a bordo de una bicicleta, en Quilmes Oeste.

Esa última persona es el "tirador anónimo" que efectuó los disparos que impactaron en los tres asaltantes. El fallecido fue identificado como Agustín Guillet de 15 años, quien en un principio se creyó que era mayor de edad pero luego fue reconocido por su familia tras su deceso en el hospital de Quilmes.

El otro adolescente de la misma edad resultó gravemente herido en el abdomen y hoy continuaba internado en terapia intensiva.

Aunque se sabe que el tirador anónimo de Quilmes fue este ciclista, los pesquisas todavía no pudieron identificarlo dado que las cámaras de seguridad solamente los tomaron cuando ya estaban los tres heridos.

"Cuando se fueron del primer hecho se cruzan con un sujeto en bicicleta y se la van a tratar de robar pero estaba armado y les efectuó los disparos", detallaron las fuentes judiciales

El episodio ocurrió el jueves a las 4.15 y comenzó a investigarse cuando la Policía fue alertada de un intento de robo a una joven de 28 años que fue interceptada en la calle Baranda a 4300, cuando salió de su casa de la zona de Quilmes oeste para ir trabajar.

Según detallaron las fuentes, la mujer fue abordada por tres personas en una moto que quisieron arrebatarle la cartera y, como se resistió, efectuaron un disparo intimidatorio al aire y escaparon sin concretar el robo.

Unos diez minutos después, y a 12 cuadras de ese lugar, en la calles Lugones, entre San Martín y Moreno, la policía fue alertada sobre la presencia de dos personas heridas de bala y de una moto tirada en el medio de la calle.

Del análisis de cámaras de seguridad particulares realizado posteriormente surgió que además una tercera persona, que parecía estar herida de bala ya que caminaba con mucha dificultad, escapó del lugar, añadieron los informantes.

Los dos heridos fueron trasladados de urgencia al hospital de Quilmes en muy grave estado y fueron sometidos a respectivas operaciones. Guillet murió poco después debido a las lesiones de bala que sufrió en la zona abdominal, y el otro adolescente quedó internado.

En el lugar de los hallazgos, la policía secuestró la moto, una Guerrero 150cc que luego se estableció había sido robada esa misma madrugada de una vivienda situada en la calle Varela al 1000, de Quilmes.

Al secuestrar la moto, los pesquisas encontraron un proyectil calibre 9 milímetros que se cree impactó contra el rodado cuando el tirador baleó a los jóvenes que iban a bordo.

"La moto perdió estabilidad porque le habían pegado un proyectil de nueve milímetros, el mismo calibre de un proyectil que a Guillet le encontraron en su cuerpo durante la autopsia", precisó la fuente.

En tanto, a unos metros, se hallaron dos revólveres calibre 22 con la numeración suprimida, uno de los cuales en apariencia no funciona y otro que tenía tres proyectiles intactos y uno percutado.

A raíz de la gravedad de los hechos, efectivos de la seccional 1 de Quilmes y de Prefectura Naval, junto con el fiscal del caso, hicieron una recorrida por la zona y analizaron las imágenes tomadas por distintas cámaras particulares.

Así establecieron que los jóvenes debieron haber sido baleados en un trayecto de 700 metros entre que se los vio andar en la moto hasta que se los captó caídos y heridos.