Regiòn
Cuenca Matanza Riachuelo: impulsan campaña de concientización sobre el peligro de nadar en tosqueras
Martes, 16 de noviembre de 2021
Personal de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) comenzó a dictar talleres en escuelas y comedores infantiles sobre el peligro de arrojarse a nadar en cavas o tosqueras.

 Personal de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) comenzó a dictar talleres en escuelas y comedores infantiles sobre el peligro de arrojarse a nadar en cavas o tosqueras.

Se trata de talleres donde se repasan las características más peligrosas de las cavas, como es el suelo resbaladizo e inestable y con posibilidad de hallar en el fondo elementos filosos; y las acciones a realizar en caso de ver a una persona en el agua.

Acumar ya realizó un taller con infancias y jóvenes del Jardín N° 936, la Escuela de Educación Secundaria N°80 y el comedor Virgen de Guadalupe del barrio de Pontevedra, en Merlo, precisó el comunicado del organismo.

También conocidas como tosqueras y canteras, las cavas parecen a simple vista lagunas naturales, pero son grandes pozos o depresiones del terreno que se conformaron debido a la extracción de tosca. La tierra es retirada por explotaciones privadas que, en algunos casos, si exceden los niveles de extracción pueden provocar el afloramiento del agua presente en la napa freática, lo que, sumado al aporte del agua de las precipitaciones, generan la inundación de estos sitios.

Todas las actividades recreativas en estos espacios -ya sea pescar, pasear o nadar- presentan graves peligros para las personas y deben evitarse ya que si bien parecen lagunas "atractivas" para refrescarse en días calurosos, las cavas esconden grandes riesgos mortales:

Entre las características que enseñaron a los niños y las niñas está el hecho de que en una cava puede haber basura descompuesta, orina y materia fecal, por lo que tocar o meterse en el agua puede causar diarrea, infecciones en la piel y otras enfermedades.

También hay peligro de cortarse con objetos filosos; es muy difícil salir por su profundidad, en muchos casos mayor a 40 metros, y sus corrientes internas; el suelo es inestable y resbaladizo y contienen vegetación que dificulta la salida.

Se enseñó a los niños y las niñas que en caso de que alguien ingrese al agua, nadie más debería meterse y hay que llamar al 911.