Historias de Zona Sur | Por Federico Gastón Guerra
Apuntes insólitos de aquellos caminos, coches y colectivos del Sur
Martes, 12 de abril de 2022
Las trazas fueron uniendo a los pueblos. También la velocidad de los primeros automóviles fue un tema de preocupación. El nacimiento de los mejorados con "macadán". Historias que se perdieron entre las huellas...

 Por Federico Gastón Guerra

Los caminos (¿qué caminos?) eran intransitables, y esas huellas en la tierra eran apenas recorridas por tranvías a caballos que pasaban a los tumbos por aquellas trazas de barro y desolación. De apoco la zona Sur fue mejorando aquellas calles y hasta dejando atrás aquellas primitivas carrozas para dar paso a los modernos automóviles. Aquí apuntamos algunas anécdotas curiosas de ese progreso que comenzaba a rodar por estas tierras.

En Almirante Brown la avenida Espora fue piedra basal de los caminos. "Durante el mes de septiembre de 1919 se dio comienzo a la construcción del camino Adrogué - Temperley. (...) Las obras no se pudieron terminar por la inclemencia del tiempo y la falta de piedra (...) La obra fue finalizada e inaugurada el 7 de noviembre de 1920". Así quedó inaugurado el primer tramo (empedrado) de la hoy avenida Espora hasta la actual avenida Pasco. Esta referencia se lee en el trabajo de Aldo Karlés "Crónica Histórica de Almirante Brown, Las primeras rutas empedradas y el desarrollo del automotor".

El espíritu progresista parece que siempre estuvo presente en Adrogué. En el libro "Las calles de Lomas de Zamora", escrito por el ya fallecido Eduardo Pedro Zabalegui, a Esteban Adrogué se lo describe así: "(...) fundó el mercado del Plata en 1865. Había iniciado antes el hotel Provence. Se preocupó por el trazado de caminos y la vialidad y tuvo a su cargo obras del Puente Valentín Alsina sobre el Riachuelo. Fue propulsor y realizador de trabajos de alumbrados de gas y luego de electricidad (...) Fue luego fundador del pueblo de Almirante Brown y donó tierras para su plaza y Municipalidad (...)".

También era muy común por esos años que se hable de los mejorados con macadán: una suerte de mejorado o asfalto primitivo que se usaba para dar rigidez a las calles cuando comenzaron a transitar los primeros vehículos. El ingeniero en construcciones y agrimensor Carlos Alberto Guerra detalla que se lo conoce popularmente como "macadán" por el apellido de quien creó esta técnica en los EE.UU. hacia 1820, John Loudon McAdam.

De finales de siglo XIX, el diario LA UNIÓN de Lomas de Zamora publica un curioso artículo el 12 de abril de 1897 donde aclara que "la avenida Meeks estuvo poco concurrida debido a la baja temperatura. La banda de música no concurrió. Pocos carruajes. La estación en la noche estuvo bastante concurrida, aunque se notaban los claros dejados por las familias que se ausentaban a la capital y las que, por temor al frío, no concurrieron".

Velocidad

Y de apoco aquellos caminos dejaron de ser transitados por los carruajes y caballos y empezaron lentamente a observarse los primeros automóviles que llevaban otra velocidad. Y la misma debía ser reglamentada.

Así es que también en el centenario matutino lomense se lee que "el 8 de marzo de 1920 se reglamentan las condiciones que deben tener los automotores. Se fija la velocidad máxima en calles pavimentadas en 15 km/h, en las de tierra 20 km/h; circular por la izquierda y tocar bocina en las bocacalles". Había que prevenir.

Y es por eso que en un alerta periodístico y bajo el título: "Ciclistas: ¡Cuidado!" se advierte "a los muchos ciclistas, en su mayoría jóvenes y niños, que sin contar con experiencia circulan por la calle Laprida y la avenida General Rodríguez - Necochea, del peligro de ser atropellados por los coches o los caballos que por allí transitan permanentemente".

Néstor Onsari, quien perteneció al Instituto Histórico Municipal de Lomas de Zamora, escribió en una columna que la Fábrica de Carruajes Antonio Codegoni, fundada en 1886 contaba en 1911 con 40 operarios y había construido a ese año alrededor de 1.000 carruajes de tracción a sangre: "Esta industria fue precursora de la Fábrica de Carrocerías para automotores de los hermanos Agosti y de importantes establecimientos del ramo, como fueron las 'Industrias Velox' del Sr. Guendler".

Por su parte el periodista Carlos Nicora en una nota evocativa sobre los cambios de la calle Laprida hacia fines del siglo XIX, diario La Comuna 29 de septiembre de 1942, remarcaba la importancia de los establecimientos dedicados a todo lo relacionado con el caballo y sus arneses, señalando que en su actualidad, 1940, tendían a desaparecer por el avance de los coches con motor.

Y más aún cambió el paisaje con la llegada en forma masiva los transportes colectivos que hoy son ineludibles en el día de cada uno de nosotros. Norberto Candaosa, quien también fue miembro del Instituto Histórico Municipal de Lomas de Zamora, preguntaba: "Colectivos, micros y ómnibus... ¿Nacieron en Lomas de Zamora?".

Luego detallaba que "el 24 de septiembre de 1928, los taxistas que solían reunirse en un café ubicado en el barrio porteño de Floresta, concretaron una idea surgida en las charlas de aquellos días: llevar a varios pasajeros en un mismo vehículo e inaugurar lo que hoy se conoce como el colectivo"

Pero: "Las primeras solicitudes para ómnibus datan de 1923. Efectivamente, el 21 de enero de ese año Juan Megale solicitó autorización a la Municipalidad para prestar un servicio de ómnibus entre la Estación Lomas y el Hipódromo de Temperley. El mismo día también solicitó autorización para otra línea Juan Marcellini bajo la denominación de Compañía Italo Argentina. Este último para cubrir el servicio por la calle Laprida entre la Estación y la calle Tucumán. Ambos lo hacían con un solo coche".