Pandemia
Advierten sobre la posibilidad de una nueva ola de coronavirus en Argentina
Lunes, 11 de abril de 2022
El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, no descartó que se produzca en las próximas semanas "una nueva ola de casos" de COVID-19, con la llegada de los días más fríos.

El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, no descartó que se produzca en las próximas semanas "una nueva ola de casos" de COVID-19, con la llegada de los días más fríos, aunque descartó la posibilidad de que haya un número de enfermos graves como en las olas anteriores, a la vez que recomendó continuar protegiéndose con el barbijo en los lugares cerrados, incluso para limitar la propagación de otras enfermedades respiratorias.

"La pandemia no termino, lo que terminó de manera bastante clara es esta evolución de tres olas: una ola de personas que se contagian, un grupo de ellas que se enferman gravemente y después un grupo que fallece. Eso no lo vamos a volver a ver, probablemente, de la manera que lo hemos visto", dijo el ministro porteño en diálogo con María Laura Santillán, en La mañana de CNN, en CNN Radio.

Aún así, advirtió que "estamos en un periodo de transición, desde la pandemia con tres olas, hacia la circulación de un nuevo virus habitual, todavía con posibilidad de una ola de casos y es posible que esto pase en la medida que aparezcan los fríos", manifestó. De todas formas, consideró que, si se produce un nuevo aumento de los contagios de coronavirus los casos, "ya no van a ser tan graves, no van a tener tanta internación" como el año pasado.

En cuanto al uso de barbijo, dijo que en la Ciudad se ha flexibilizado para los niños en las escuelas, pero "todavía recomendamos el uso obligatorio del barbijo en los lugares cerrados", aclaró. En los chicos, recordó, "hemos permitido que no lo usen de manera obligatoria porque necesitan recuperar" la vida normal después de dos años. "Le pedimos a todos los adultos que sigamos haciendo un esfuerzo cada vez que podamos usar el barbijo, usémoslo".

"Muchos de nosotros estamos más susceptibles a los virus respiratorios porque no hemos estado expuestos", explicó

La estrategia sanitaria de la Ciudad de Buenos Aires marca diferencia con las medidas anunciadas por la provincia de Buenos Aires. Ayer. El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, confirmó que a partir del pasado 7 de abril es optativo el uso de tapabocas en espacios laborales, recreativos y educativos. De todos modos, aclaró que en el transporte público seguirá siendo obligatorio.

"Hasta ahora los sitios donde no es obligatorio el uso de barbijo en la Ciudad son todos los lugares abiertos y en el entorno escolar para los niños, seguiremos evaluando semana a semana en qué momento podemos dar otros pasos", señaló Quirós el jueves pasado en su habitual conferencia de prensa semanal.

Quirós recordó que los meses de otoño e invierno es un "periodo circulación de los virus respiratorios, como el COVID, la gripe, bronquiolitis en niños", lo que se suma a que "llevamos dos años con poca interacción" con los patógenos y, por lo tanto, "muchos de nosotros estamos más susceptibles a los virus respiratorios porque no hemos estado expuestos". En ese contexto, "el uso del barbijo, sobre todo cuando estamos con síntomas, es un cambio de costumbres que probablemente para muchos haya venido para quedarse".

También dijo que las autoridades sanitarias siguen recomendado a las personas que tengan síntomas que se realicen el testeo. Junto al gobierno Nacional, dijo, se están "montando algunos centros centinela, en algunos lugares de la Ciudad y de la Argentina, donde sistemáticamente testeen para tener un alerta temprana si hubiera un aumento de la circulación (del COVID) significativa".

Tanto para el COVID-19 como para la gripe, "si vos tenés síntomas cuidate y protegete, si te podés quedar en tu casa, mejor y, si salís, usá el barbijo y tomá ciertas precauciones", recomendó. "Todavía seguimos recomendando los testeos ante los síntomas", agregó.

Luego recordó que las personas consideradas dentro de los grupos de riesgo para la gripe ya pueden acceder a los centros de vacunación públicos para recibir el inoculante de manera gratuita. Se trata de los mayores de 65 años, los bebés de entre 6 y 24 meses, las embarazadas en cualquier período, las mujeres en el puerperio y personas de entre 2 y 65 años y tengan "una enfermedad acompañante que los ponga en zona de riesgo". Estas personas deberán presentar la prescripción de sus médicos para constatar que se encuentran dentro de esos grupos.

El resto de las personas que deseen vacunarse, pueden hacerlo libremente, "siempre con recomendación del médico por si tiene alguna alergia", en cualquier farmacia donde deberán abonarla.