Región
Desarmaderos: la tentación para el delito automotor
Lunes, 23 de septiembre de 2013
Tras la sanción de la Ley 25.761 de Desarmaderos de Automotores y Autopartes, estos sitios comenzaron a ser regulados por las autoridades, desde 2003. No obstante, el robo automotor es un déficit latente en el Conurbano Sur, donde funciona en domicilios particulares con la venta ilegal de autopartes.

 

Después de que en 2003 fuera sancionada la Ley 25.761 de “Desarmaderos de Automotores y Autopartes”, que regula el funcionamiento de esos sitios, descendió  el delito del robo de vehículos para el desguace y venta ilegítima. De todas maneras,  continúa como una modalidad latente en el Conurbano Sur.

 “Se ha notado que con los autos que se roban, cada vez hay menos desarmaderos. Esos grandes que se veían tiempos atrás fueron desarticulados por la policía y ya no existen hoy en día”, señaló a LA TERCERA el titular de la Planta Verificadora de Automotores Quilmes, el subcomisario Ariel Andrés Skalla.

No obstante, en la actualidad este tipo de delito se mantiene vigente debido a que un determinado grupo de personas encargadas de esta modalidad “se manejan en domicilios particulares”.

“Después se encuentran estos lugares chicos, donde hay personas que trabajan por encargue a modo de “delivery” debido a que les encargan autopartes, luego se las abandonan en la vía pública o bien las cortan y así tiene cierto stock”, aseguró el subcomisario a este medio.

Por ese motivo, la semana pasada fue desbaratada una banda compuesta por seis hombres dedicados al robo de automóviles y que vendían sus autopartes por separado para tener un rédito aún mayor o los reparaban para luego venderlos a remiserías clandestinas en Quilmes, Varela y Berazategui.

“Eran los encargados de secuestrar los vehículos, y lo que hacían era adulterar los vehículos o desarmarlos. Cuando eran adulterados, por lo general, eran ‘alquilados’ a remiserías de zonas marginales donde se manejan con viajes cortos, los usaban un tiempo y después los descartaban. Esos vehículos los compraban por poca plata”, afirmó el titular de la planta verificadora.  

Las detenciones de los hombres fueron realizadas por personal policial de la Planta Verificadora de Quilmes, que tras la investigación dedujeron que la organización estaba compuesta por dos facciones con su roles respectivos.

En ese sentido, mientras un bloque se ocupaba del robo de autos a mano armada en la vía pública y utilizaban  llaves falsas o ganzúas, en el sur del Gran Buenos Aires, el núcleo restante integrado por al menos cuatro hombres, que se hacían llamar ‘Los gonzalitos’ adulteraba las numeraciones de los vehículos para luego venderlos a precios accesibles a las agencias ilegales y en otros casos eran desguazados para vender las autopartes por separado, también a un precio mucho más bajo que el oficial.

La investigación a cargo de la Unidad Funcional 12 del Departamento Judicial Quilmes, conducida por el doctor Gastón Zivec, derivó en que el primer grupo de la banda utilizaba como centro de operaciones una vivienda ubicada en Florencio Varela, mientras que en una segunda casa era utilizado como taller, donde se adulteraban las numeraciones y se desguazaban los automóviles.

Por su parte, el titular de la Planta Verificadora de Automotores Quilmes, el subcomisario Ariel Andrés Skalla opinó que “si bien el secuestro de autos ha mermado en los últimos tiempos, tiene que ver también que los vehículos nuevos tienen otros sistema de arranque y son más sofisticados”. 

“Estos sistemas permiten hechos de robo automotor más que hurtos, donde por eso muchas personas que estacionan los autos después cuando vuelven ya no están más, lo cual se da en los viejos o de mediana gama”, explicó.

En tanto, Skalla detalló que “se han secuestrado varias autopartes de vehículos en el último año porque se han apuntado a estos desarmaderos que quedaban en pie”.