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Denunció 200 veces a su ex, nadie la protegió y terminó apuñalada
Viernes, 9 de abril de 2021
Ella tiene botón antipánico y él medidas de restricción. Como último recurso contó su calvario en los medios para proteger su vida.

Hace más de 10 años la mujer tomó la decisión de separarse su pareja y padre de su único hijo. Desde entonces, así lo dice ella, su vida ya no es vida sino una tortura. Tiene botón antipánico, medidas de restricción y realizó en todo este tiempo más de 200 denuncias contra su ex. Sin embargo, el hombre la esperó el martes pasado a la salida de su trabajo en barrio Alta Córdoba y la apuñaló.

"Salí del trabajo y él estaba esperándome en la esquina. Lo vi y empecé a correr", contó la víctima en diálogo con El Doce. Pero el hombre la alcanzó y ella se desmayó. "Cuando me desperté estaba toda ensangrentada", señaló. Un grupo de vecinos había empezado a asistirla y la acompañaron hasta que llegó una ambulancia. Su ex ya no estaba, pero antes de escapar la había apuñalado cinco veces.

La víctima, después del último ataque de su ex. (Foto: gentileza El Doce). Sin dejar de llorar mientras revive el horror de los últimos 12 años, la desesperación se siente en su voz y la traspasa también. "Él nunca estuvo preso", afirmó con impotencia, y describió: "Me quemó con agua hirviendo, me sigue y me tortura. Me amenaza de muerte y me pega. Siempre pienso que va a matarme. Esto no es vida".

De acuerdo con su relato, llegó a los medios como un último recurso desesperado porque la violencia ahora ya no es solo para con ella sino también con el hijo que tienen en común. "Fui a pedir ayuda y nadie me escucha", se lamentó la mujer, y remarcó: "Me sacaron como un perro de la fiscalía".

"Me vive acosando. Me pedía sexo para darme un plato de comida porque jamás me pasó dinero por la cuota alimentaria para mi hijo", agrega. El maltrato, los ultrajes, las humillaciones parecen no tener fin en la voz temerosa y quebrada de esta mujer, sostenida por su hermana y otra de sus hijas. El cierre de la entrevista, fue casi una súplica: "No quiero ser una víctima más de las que salen en la televisión. Hace 12 años que no sé lo que es sonreír".

Gloria Iramain denunció por primera vez por violencia de género a su expareja y padre de sus dos hijos en 2019. A esa denuncia le siguieron otras 23, un botón antipánico y varias órdenes de restricción de acercamiento, pero el agresor nunca dejó de hostigarla en los dos años que hace que se separaron y por eso decidió hacer público su caso para pedir ayuda. "Yo no tengo vida", expresó.

"Viola todas las medidas", denunció la víctima, tras lo cual resaltó: "Yo constantemente llamo a la policía y él constantemente huye del patrullero". La mujer cuestionó además a las autoridades y sostuvo que el acompañamiento del área de Género de localidad "es nulo". "Una denuncia tras otra hice, todo denuncié y ni siquiera me llamaron a declarar", se lamentó.

"¿Cuándo va a servir? ¿Cuándo yo esté muerta?", dice Gloria en el video y su pregunta queda en el aire, sin respuesta como cada una de sus denuncias. Unos segundos después, concluye: "Hoy puedo decir lo que me está pasando y puedo pedir ayuda".