Entrevista
Gasalla: "Las grandes cuestiones pendientes de un verdadero proyecto nacional están a la vista"
Jueves, 8 de abril de 2021
El docente de la Universidad Nacional de Quilmes conversó con LA TERCERA sobre diferentes aspectos de Argentina en el concierto internacional. Hizo un repaso crítico de situaciones estructurales de nuestro país.

Gabriel Fernández Gasalla, es un economista especializado en temas territoriales urbanos. Docente e investigador de la Universidad Nacional de Quilmes. Conductor y productor de radio y tv. Actualmente es co conductor del programa de tv "El Ojo Austral- Geopolítica del Sur" que se emite los jueves a las 19 horas por Bernal TV y produce y conduce "El Zootano - ideas en el subsuelo de la Patria -" por las redes sociales instagram, facebook y en su canal de youtube. LA TERCERA lo entrevistó para conocer más sobre la situación argentina en el tablero mundial

¿Por qué pensar en geopolítica en la actualidad?

La reflexión y la acción geopolítica es de importancia estratégica para los intereses de todo Estado-Nación. La Geopolítica es una disciplina derivada de las Relaciones Internacionales de fundamental relevancia para la planificación de la política exterior. La comprensión de la dimensión territorial de las determinaciones geoculturales para el diseño e implementación de un modelo de desarrollo nacional requieren de un afinado conocimiento de la geopolítica por parte de sus dirigentes. Una visión geopolítica, oportunamente aplicada, tiende a estar alineada con los intereses de la nación que la realice y contextualizada en la realidad internacional del momento.

Un país como Argentina, con una ubicación geográfica estratégica, con disponibilidad de recursos naturales, con una extensión territorial que la ubica entre los diez países más extensos del planeta y, fundamentalmente, con una parte de su territorio ocupado militarmente por una potencia extranjera desde hace ciento ochenta y ocho años, debería definir su política exterior desde una visión geopolítica como política de Estado.

¿Cuál es la situación geopolítica argentina y como debemos pensarnos?

Argentina consta de algunos déficits estructurales producto de una combinación de factores endógenos y exógenos, algunos que provienen de nuestro origen como dependencia virreinal española, perpetuados en los tiempos de las guerra de la independencia y de la Organización Nacional posterior a la Batalla de Caseros y continuaron durante todo el siglo XX y lo que va del siglo XXI, exacerbados por la desidia de gobernantes y por la ineficacia de las políticas aplicadas en los casos que se propuso resolverlos.

Las grandes cuestiones pendientes de un verdadero proyecto nacional están a la vista de todo argentino que se preocupe por el presente y el futuro propio y de sus compatriotas. El tan mentado macrocefalismo del sistema urbano centrado en el Área Metropolitana de Buenos Aires; la baja densidad demográfica nacional; una política de Defensa Nacional donde se carece de hipótesis de conflicto realistas, surgidas de la propia evidencia de los conflictos con nuestros adversarios históricos (Gran Bretaña); un sistema educativo (público y privado) que mira al siglo XIX desde el siglo XX, alejado de una formación humanística integral, que forme a niños y jóvenes en valores para integrarse como personas a una comunidad de destino.

Es necesario instalar en la agenda pública el debate acerca de las políticas demográficas, una cuestión que ha quedado relegada al igual que otras que coinciden en su condición de políticas públicas de diseño e implementación a largo plazo. En los partidos políticos mayoritarios no hay ningún interés manifiesto en tratar los problemas de los flujos migratorios más allá del condicionamiento cortoplacista de una agenda mediática plagada de lugares comunes y prejuicios de demonización hacia las poblaciones de los países limítrofes. Argentina no tuvo una política demográfica de Estado en buena parte del Siglo XX y, avanzando en la segunda década del Siglo XXI no hay visos de un camino que tienda a subsanar esa deficiencia.

Hay que recuperar un concepto geoestratégico como el de hinterland: una zona que integra espacios urbanos y rurales y se constituye en una esfera de influencia económica y de integración y reestructuración del territorio. Debemos instalar en el debate público la cuestión regional desde un enfoque superador de las visiones meramente fiscalistas, que sólo priorizan el ahorro presupuestario por el recorte del gasto gubernamental provincial. La coordinación a escala nacional de estas estrategias debe estar a cargo de una nueva estructura gubernamental, un Ministerio de Asuntos Urbanos, con competencia en las políticas de desarrollo urbano, en hábitat, saneamiento ambiental y movilidad.

La baja densidad demográfica de Argentina, el despoblamiento de vastas zonas de su territorio requieren de una verdadera estrategia a desplegar en plazos muy largos, que sitúan las realizaciones concretas en un horizonte de veinte años, al menos. Nadie en el ambiente político argentino está pensando a veinte años, ni a veinte meses. No se puede esperar demasiado de políticos que tienen que salir al ruedo electoral cada dos años para revalidar su legitimidad y no poner en juego la gobernabilidad del sistema.

Por eso hay que recrear la institucionalidad del saber técnico-político, como Argentina tuvo en otras épocas, pero actualizadas a las condiciones locales y globales. Pienso en entidades de prospectiva territorial de carácter público y mixto que recreen lo que otrora fueran el Consejo Nacional de Posguerra (CNP) o el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Las universidades tienen una deuda pendiente en este sentido porque, a pesar del prestigio social que tienen, no han logrado influir en el debate político de forma apropiada.

Hay que recuperar un concepto geoestratégico como el de hinterland: una zona que integra espacios urbanos y rurales y se constituye en una esfera de influencia económica y de integración y reestructuración del territorio.

La segregación familiar tiene un impacto significativo en los flujos migratorios metropolitanos. La familia, en sus nuevas reconfiguraciones, debe ser un eje de esas políticas demográficas. El núcleo familiar condensa -o debería condensar- en su cotidianidad los ejes de toda política integral: educación, hábitat y trabajo. Es la ocasión para proponer políticas innovadoras orientadas a que las nuevas estructuras familiares y sus miembros se ajusten de mejor forma a los cambios provocados por los fenómenos económicos y sociodemográficos. Toda política demográfica es, en el fondo, una buena política social y de empleo. En particular, se deben generar estímulos para la relocalización poblacional, estímulos económicos y culturales, para grupos familiares jóvenes. Promover una verdadera cruzada poblacional, que densifique núcleos urbano-rurales a lo largo y ancho del territorio nacional. Diseñar políticas hacia familias es urgente, dado que las familias proveen de seguridad psicológica y bienestar material de las personas en un contexto de desestructuración de la comunidad y reorientación de los objetivos del Estado.

¿Cómo ve el panorama actual mundial?¿ América del Sur?, ¿Cómo se están agrupando las RRII en vista a liderazgos disímiles como Bolsonaro o Alberto Fernández.?

La pandemia de covid19 no ha hecho más que incorporar a la salud pública como uno de los ejes de las estrategias geopolíticas de las potencias mundiales y regionales. Las campañas de manipulación de la opinión pública son los verdaderos misiles de esta época. Intensificar la sensación de miedo hasta transformarla en pánico colectivo es el objetivo de los poderes fácticos y de sus gerenciadores a nivel gubernamental. El miedo a morir en una trinchera o por efectos de una bombardeo ha sido reemplazado y potenciado por el temor a morir por los efectos del Covid19, o de cualquier otro virus en próximas pandemias. La disponibilidad de vacunas y la gestión por cupos asignados a otros países en función de los objetivos estratégicos de las grandes potencias es el actual sucedáneo del diseño y abastecimiento de armamentos y recursos bélicos en tiempos de la Guerra Fría, por ejemplo. Es la etapa de los Estados Sanitaristas, y los conflictos diplomáticos y bélicos adquieren la naturaleza del rostro de esa nueva modalidad de Estado.

En este contexto los márgenes de acción para una política soberana nacional se reducen. Todo intento por mantenerse al margen de esa política de pánico será considerada un atentado contra los derechos humanos y una forma de poner en riesgo a la población de la nación disidente, dos situaciones ideales para avanzar en intervenciones "humanitarias" para "rescatarlos" de gobernantes inescrupulosos, previa campaña de desprestigio asociada a su desprecio por minorías étnicas, sexuales, religiosas, etc. Recordemos las bases humanitarias de EE.UU (Proyecto en Neuquén, Triple Frontera con Paraguay, Brasil y Argentina).

La disponibilidad de vacunas y la gestión por cupos asignados a otros países en función de los objetivos estratégicos de las grandes potencias es el actual sucedáneo del diseño y abastecimiento de armamentos y recursos bélicos en tiempos de la Guerra Fría, por ejemplo.

Estimo que a Bolsonaro lo van a cercar lentamente, buscarán esmerilar su legitimidad y su imagen aún más para justificar golpes institucionales que terminarán llevando al gobierno de Brasil a algún testaferro de los intereses globalistas. Las posibilidades de realizar alianzas estratégicas son reducidas para Bolsonaro, no tiene pares para generar un bloque de líderes alternativos y disidentes a este contraataque de la Santa Alianza de las fuerzas neo progresistas de raíz socialdemócrata e ideología globalista. A la fecha Bolsonaro se sostiene en virtud del fuerte respaldo de los sectores populares y por la impronta de potencia regional que ostenta Brasil.

Reflexión final sobre el tema que más sea de tu interés

La pandemia del covid-19 y sus consecuentes regímenes de aislamiento social han abierto un nuevo tiempo para el devenir de la vida planetaria. Ya nada volverá a ser lo que fue, aunque aquello que fue tampoco nos generaba demasiadas esperanzas. Los tiempos de la pandemia actual (porque vendrán otras, con otros virus, seguramente) han aplanado asintóticamente los plazos de la vida social, es una curva que se pega con el eje y solo nos permite respirar a bocanadas forzadas en aire viciado con las miasmas de las redes sociales y medios audiovisuales. Las elites globales han comprendido y actuado con plena conciencia que este es el momento para consumar su proyecto a escala global. Basta con leer los documentos de los organismos internacionales para comprobar la existencia de esa visión del mundo y los planes de acción para cumplirla.

Las elites globales han comprendido y actuado con plena conciencia que este es el momento para consumar su proyecto a escala global. Basta con leer los documentos de los organismos internacionales para comprobar la existencia de esa visión del mundo y los planes de acción para cumplirla.

En este escenario, toda acción colectiva que se pretenda disidente deberá constituirse firmemente en un proyecto de recuperación y afirmación de la vida comunitaria. Reconstituir la vida comunitaria para enfrentar los efectos disolventes de la fragmentación de los intereses parciales expresados en la sociedad. El desafío requiere de una estrategia que no se reduzca a objetivos económicos; el General Perón alguna vez escribió que "la diferencia que media entre extraer provechosos resultados de una victoria social o anularla en el desorden, depende de la profundidad del fundamento moral". La naturaleza de la batalla que deberá enfrentar el pueblo argentino en lo inmediato es moral. Deberá encontrar a quienes puedan liderar ese proceso estando a la altura de los tiempos históricos.

Contanos sobre tu nuevo proyecto comunicacional

A partir de marzo del 2021 salimos a través de Bernal Tv con "El Ojo Austal", un programa televisivo destinado a, como dice nuestra cortina de presentación, "promover en los argentinos la vocación por el conocimiento científico y geopolítico y la defensa de los intereses estratégicos nacionales en el Atlántico Sur, Islas Malvinas y Antártida Argentina". El equipo lo integran en la conducción Ariel Hartlich, Tamara Culleton y un servidor; Natalia Medina en informes especiales y producción general junto a Karina Fernández y Sergio Cornu en la dirección.

Hacemos con mucho esfuerzo y dedicación patriótica este programa en un canal como Bernal TV que nos abierto generosamente las puertas y que está consustanciado con la causa argentina en el Atlántico Sur.

Nuestra intención es que haya en los medios audiovisuales un producto que conjugue la concientización con el rigor científico que amerita una región de nuestro país con tanta relevancia estratégica. Es por ello que en cada emisión de "El Ojo Austral" convocamos a especialistas de reconocida trayectoria en disciplinas como la geopolítica, la historia, las ciencias naturales, etc. El conocimiento es esencial para reafirmar con fundamentos serios nuestros reclamos de soberanía en los mares del sur. El sentimiento se debe hermanar con la razón para colaborar a difundir entres nuestros compatriotas y en particular entre la dirigencia política los ideales, proyectos y concreciones de los pioneros argentinos en el continente antártico, como el General Hernán Pujato, un patriota que dedicó toda su vida a estudiar y establecer los cimientos de la legítima soberanía argentina en Antártida.

Invitamos a todos los lectores a seguir a "El Ojo Austral" todos los jueves a partir de las 19 horas por https://www.facebook.com/BernalTV o en www.bernaltv.com.ar