Fútbol
¡Vamos, vamos los pibes!
Martes, 6 de abril de 2021
A pesar de las ausencias por Covid, los pibes de Banfield dieron la cara, remontaron un 0-2 e igualaron ante el Pincha en un partidazo.

 Por Guido Franck (Alianza TodosunoTV - La Tercera)

Resulta muy difícil analizar un partido de fútbol que en la previa no tenía equivalencias. Y no por cualidades técnicas sino por falta de sentido común y obligaciones contractuales más importantes que la salud de los protagonistas. Ni la ausencia de público maquilla el nulo interés de la dirigencia argentina y mundial ante un brote de una enfermedad que nos afecta a todos y nadie está exento. Sin embargo estas son las reglas de juego y el show debe continuar.

Banfield tuvo 18 casos positivos de coronavirus en la previa del duelo frente a Estudiantes de La Plata, correspondiente a la octava jornada de la Copa de la Liga Profesional. Sanguinetti no tuvo otra opción que presentar un equipo con muchos juveniles y el remanente de futbolistas del plantel de Primera que no se contagiaron.

Una ráfaga del Pincha parecía que liquidaba la historia en el primer tiempo. Apaolaza abrió el marcador con un remate de media distancia que venció la resistencia de Arboleda. Dos minutos más tarde, el uruguayo Agustín Rogel convirtió el segundo luego de que Tobio lo asistiera de cabeza tras una pelota parada. El orden táctico de los de Zielinski prevaleció ante el desorden y la inexperiencia de los chicos de Banfield. Sin embargo la fuerza de voluntad de los locales ante la adversidad dejó una luz de esperanza para que el resultado fuera distinto. Sobre el final de la primera etapa el Taladro pudo haber descontado pero Abal omitió un claro penal luego de una evidente mano de Sánchez Miño.

Cuando parecía que los tres puntos se iban a La Plata, los de Sanguinetti pusieron pardas con la mayor virtud de los equipos de Zielinski: la pelota parada. Dos ejecuciones brillantes de Matías González desde casi mitad de cancha y dos goles calcados. Envío al segundo palo para que Lollo gane de arriba y cruce su cabezazo para dejar sin chances a Andujar. Tan solo 120 segundos después se repitió la misma formula. Centro de González pero esta vez fue Ramiro Enrique, hijo del campeón del mundo, quien cabeceó cruzado y convirtió su primer gol en Primera División.

Y al igual de lo que sucedió en los primeros 45 minutos, finalizando el encuentro Abal nuevamente no cobró otro penal y Banfield perdió la oportunidad de dar vuelta un 0-2 en casa.

El semillero del Taladro se hizo presente y se llevó un empate con sabor a victoria. Punto valioso pensando en la clasificación la próxima instancia, que deja al equipo de Sanguinetti como único escolta del líder Colón. El cántico luego del partido heroico fue un desahogo para un plantel repleto de chicos que luchó hasta el final y demostró que se le planta a cualquiera. Vamos, vamos los pibes!

Pelota parada de Matías Gonzalez 30 ST, Lollo ganó de arriba y descontó para Banfield

32 ST Ramiro Enrique gol calcado 1º gol en Primera