Cultura | Por Jaime Veas Oyarzo
El Martín Fierro de José Hernández en el día de la Tradición
Martes, 10 de noviembre de 2020
La tradición es un conjunto de costumbres, creencias, manifestaciones artísticas, leyendas, ritos, juegos que, al transmitirse de padres a hijos a través del tiempo, van configurando el carácter o manera de ser de un pueblo.

 La tradición es un conjunto de costumbres, creencias, manifestaciones artísticas, leyendas, ritos, juegos que, al transmitirse de padres a hijos a través del tiempo, van configurando el carácter o manera de ser de un pueblo... y, cuando miramos atrás buscando nuestra historia, aparece un personaje muy particular, cuya existencia transcurrió, en la llanura bonaerense. Fue alguien que conoció y amó la inmensidad de la pampa y sus cielos estrellados; para quien la libertad, su caballo y su poncho eran su único tesoro...ese personaje fue el gaucho.

El Martín Fierro es un poema narrativo. Es decir, una narración que está escrita en verso.

El tema central es la vida del gaucho Martín Fierro. Ël mismo la cuenta, acompañándose con la guitarra. Fierro es un gaucho de la pampa bonaerense. Un hombre honrado que será víctima de injusticias y abusos por parte de las autoridades de la campaña, lo que habrá de condenarlo a la miseria, al crimen, a la persecución, a la soledad.

Hernández, nacido en una estancia en las afueras de Buenos Aires un día como hoy 10 de noviembre de 1834, tuvo la experiencia de la vida gaucha - que faltó a otros autores- en algunos de sus viajes llegó a vislumbrar la vida en las tolderías de los pueblos originarios. Al elegir un personaje como Martín Fierro, Hernández quiso mostrar qué elementos de la sociedad argentina podían convertir a un gaucho honesto en un bandido.

La vitalidad del poema, la maestría con que dibuja situaciones y narra con brío la acción, el tránsito sutil de la reflexión al humor, de la melancolía a la sátira, demuestra que José Hernández era un gran narrador y un poeta de simple y certera elocuencia, tiene profundas raíces en la lírica hispánica...y esa conversación de los distintos personajes del poema es la que aún sigue viva en esta obra maestra.


José Hernández

Martín Fierro

(Fragmento)

Nací como nace el peje

en el fondo de la mar;

naides me puede quitar

aquello que Dios me dió:

lo que al mundo truje yo

del mundo lo he de llevar.


Tuve en mi pago en un tiempo

hijos, hacienda y mujer,

pero empecé a padecer,

me echaron a la frontera

¡y qué iba a hallar al volver!

tan sólo hallé la tapera.


Sosegao vivía en mi rancho

como el pájaro en su nido;

allí mis hijos queridos

iban creciendo a mi lao...

Sólo queda el desgraciado

lamentar el bien perdido.


Mi gloria es vivir tan libre

como el pájaro del cielo,

no hago nido en este suelo

ande hay tanto que sufrir;

y naides me ha de seguir

cuando yo remonto el vuelo.


Yo no tengo en el amor

quien me venga con querellas,

como esas aves tan bellas

que saltan de rama en rama;

yo hago en el trébol mi cama

y me cubren las estrellas.


Un padre que da consejos

más que padre es un amigo;

ansí, como tal les digo

que vivan con precaución:

naides sabe en qué rincón

se oculta el que es su enemigo.


Al que es amigo, jamás

lo dejen en la estacada;

pero no le pidan nada

ni lo aguarden todo de él:

siempre el amigo mas fiel

es una conducta honrada.


Los hermanos sean unidos,

porque ésa es la ley primera;

tengan unión verdadera

en cualquier tiempo que sea,

porque si entre ellos pelean

los devoran los de ajuera.


Respeten a los ancianos,

el burlarlos no es hazaña;

si andan entre gente estraña

deben ser muy precavidos,

pues por igual es tenido

quien con malos se acompaña.


Yo nunca tuve otra escuela

que una vida desgraciada:

no extrañen si en la jugada

alguna vez me equivoco:

pues debe saber muy poco

aquel que no aprendió nada.


El trabajar es la ley

porque es preciso adquirir;

no se expongan a sufrir

una triste situacion:

sangra mucho el corazón

del que tiene que pedir.

Debe trabajar el hombre

para ganarse su pan;

pues la miseria en su afán,

de perseguir de mil modos,

llama a las puertas de todos

y entra en la del haragarán.


Muchas cosas pierde el hombre

que a veces las vuelve a hallar;

pero les debo enseñar

y es bueno que recuerden:

si la vergüenza se pierde

jamás se vuelve a encontrar.


Todo el que entiende la vida

busca a su lao los placeres;

justo es que las considere

el hombre de corazón;

sólo los cobardes son

valientes con sus mujeres.


No se hallará una mujer

a la que esto no le cuadre;

yo alabo al Eterno Padre,

no por que las hizo bellas

sino por que a todas ellas

les dio corazón de madre.