Región
Quilmes: a un mes del cruel asesinato de la oficial Micaela Romero marcharán para pedir Justicia
Martes, 15 de septiembre de 2020
La madre reclama la detención de los dos prófugos y exige Justicia para el caso de su hija. Los vecinos reclaman una mayor presencia policial en la zona: "La inseguridad es demasiada en Quilmes. Hay barrios donde los delincuentes parecen haberse adueñado de los barrios".

Familiares y amigos de la mujer policía asesinada en el barrio Kolynos de Quilmes marchan este miércoles a los tribunales penales de Quilmes para reclamar Justicia por el crimen. A la 9.30 de la mañana se reúnen en la plaza de la estación y a las 10 se movilizarán hasta la sede del palacio de Justicia ubicado en Hipólito Yrigoyen entre Videla y Alsina.

Este miércoles se cumple un mes del homicidio de Micaela Romero (23), la joven mujer policía de la Federal que fue a comprar a un kiosco en el barrio donde vivía junto a un amigo y fue abordada por 6 motochorros que se movilizaban en 3 motos por la zona. En el asalto, uno de los delincuentes la reconoce y la fusila sin mediar palabra.

La Justicia detuvo a 4 de los 6 asaltantes, uno de los detenidos, de 17 años, fue el autor del crimen. Según María, mamá de Micaela, el sospechoso de haberla asesinado, vive en el barrio y asistió a la escuela con la víctima hace unos años atrás. La madre reclama la detención de los dos prófugos y exige Justicia para el caso de su hija.

Además, reclamó una mayor presencia policial en la zona ya que dijo que los policías del destacamento instalado en el barrio Kolynos sólo patrullan 3 cuadras alrededor del puesto policial y que no recorren el resto de la populosa barriada.

La mujer no dudó en plantear: "La inseguridad es demasiada en Quilmes. Hay barrios donde los delincuentes parecen haberse adueñado de los barrios".

Micaela Romero (mamá de una nena de 2 años), era oficial de la Policía Federal Argentina (PFA) y cumplía funciones de custodia en la Quinta Presidencial de Olivos. Fue asesinada de un balazo el 16 de agosto pasado, al ser asaltada por seis motochorros cuando se dirigía a comprar a un kiosco ubicado en las calles 395 y Carlos Pellegrini.