Por Jaime Veas Oyarzo
Dos gloriosos soles en el alba
Lunes, 17 de agosto de 2020
Son ellos guerreros de un nuevo tipo, como no conoció Europa, como nunca los tuvo Asia: guerreros Libertadores. Los otros habían sido conquistadores. Estos no conquistas: libertan.

 Son ellos guerreros de un nuevo tipo, como no conoció Europa, como nunca los tuvo Asia: guerreros Libertadores. Los otros habían sido conquistadores. Estos no conquistas: libertan.

Recordando un texto de Arturo Capdevila, allá lejos y hace tiempo- un año antes del centenario de su deceso- donde en paralelo nos describe el cenit y el ocaso de ambos Libertadores, nos pareció oportuno recrearlo para compartirlo con ustedes:

"Nuestra América es, sin duda, un continente señalado para grandes y venturosos destinos. El haber dado hombres como San Martín y Bolívar es uno de los signos que lo demuestran.

Son ellos guerreros de un nuevo tipo, como no conoció Europa, como nunca los tuvo Asia: guerreros Libertadores. Los otros habían sido conquistadores. Estos no conquistas: libertan.

Los dos son igualmente gloriosos, más de muy diferente manera. Bolívar pasa por la historia como en una serie de deslumbrantes relámpagos que traen consigo una tempestad renovadora. San Martín es en cambio como la serena claridad del lucero Los dos hacen falta como son: y el resultado de su mutua acción fue la libertad del Norte y del Sur.

Otra diferencia hay que indicar en los dos Libertadores: el uno -Bolívar- muere joven, a los cuarenta y siete años; el otro -San Martín- en edad de abuelo, a los setenta años.

Del uno y del otro hay estatuas en todas las capitales de nuestra América...una estatua no es más que el reconocimiento hacia una personalidad histórica que sigue viviendo: que es lo que pasa con San Martín y Bolívar. No han dejado un instante de vivir. Pero mientras Bolívar nos llena de ardorosos impulsos y será como un padre joven, San Martín nos protege y sostiene en sus sabios consejos...y será para América como un abuelo inmortal." A continuación, algunas frases, que nos muestran lo esencial de su pensamiento:

"la unión y la confraternidad, tales serán los sentimientos que hayan de nivelar mi conducta pública cuando se trate de la dicha y de los intereses de los otros pueblos".

"mi juventud fue sacrificada al servicio de los españoles, mi edad media al de mi patria, creo que tengo derecho de disponer de mi vejez".

"...y les recomiendo, por su bien, que estrechen entre sí los vínculos de la unión, y que se fortifiquen en el concepto de que no existe sociedad donde no hay orden"

"Son inútiles las mejores máximas de libertad, si quien dicta la ley y la ejecuta, es también el mismo que la aplica".

"Estoy convencido, que la pasión del mando es en lo general, lo que más domina en el hombre...y hay muy pocos capaces de dominarla".

"La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder".

Por último podemos decir que " grande fue cuando el sol lo alumbraba y más grande en la puesta del Sol..."