Espionaje ilegal
Pablo Moyano declaró en Lomas: "Yo quiero ver a Macri con el casco y el chaleco entrando acá detenido"
Lunes, 22 de junio de 2020
El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, aseguró este mediodía que en la gestión de Cambiemos "durante años" los "verduguearon" y que, "seguramente", también los "espiaron".

 El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, aseguró este mediodía que en la gestión de Cambiemos "durante años" los "verduguearon" y que, "seguramente", también los "espiaron".

"Eso lo determinará la Justicia", sostuvo Pablo Moyano en diálogo con la prensa en la puerta del Juzgado Federal de Lomas de Zamora, a cargo de Federico Villena, quien lleva el expediente que investiga el presunto espionaje ilegal llevado adelante desde la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri.

"Durante dos años nos verduguearon; seguramente también fuimos espiados", aseveró Moyano, y siguió: "Yo quiero ver a Macri con el casco y el chaleco entrando acá. Ojalá que lo traigan a Macri y de los pelos, no solo por las escuchas ilegales; lo tiene que traer la Justicia por el terrible endeudamiento a la Argentina y el hambre del pueblo".

El gremialista se presentó al juzgado acompañado por su abogado Daniel Llermanos, que hoy había confirmado a Télam que si bien Hugo Moyano, padre de Pablo, también estaba convocado, no concurrió porque por su edad decidió cumplir con la cuarentena y prometió acercarse en otro momento.

"Fui uno de los dirigentes opositores más perseguidos por el espía Macri. Veremos con qué nos encontramos. Seguramente escuchas, fotos y todo lo que sabemos. Fue un gobierno de buchones y vigilantes que espiaban a los que llevábamos una política en contra del modelo económico", dijo a la prensa.

Cuando le preguntaron si en el Gobierno de Cambiemos habían presionado a la Justicia para que los Moyano estuvieran presos, el líder camionero respondió: "Manzana, ¿qué te parece?".

"Dios es es justo. Yo soy creyente y Dios está sacando todo a la luz. Ojalá que la paguen", añadió entrando al juzgado para conocer las pruebas.

Junto con su padre, Hugo, integran la lista de sindicalistas, políticos y periodistas que habrían sido espiados por la AFI durante la gestión de Gustavo Arribas, en el gobierno macrista.
Ambos dirigentes sindicales del gremio de los camioneros fueron citados al juzgado federal de Lomas de Zamora, a cargo del magistrado Federico Villena, para declarar en la causa que investiga el accionar de agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la gestión de Cambiemos.

El desfile de presuntas víctimas comenzó la semana pasada con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner  y siguió con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quienes solicitaron ser tenidos por querellantes  luego de que se les exhibieran fotos, videos y audios que darían cuenta de que fueron espiados.

La semana pasada, el juzgado federal de Lomas de Zamora pospuso para hoy las declaraciones de Hugo y Pablo Moyano, quienes habían sido citados el viernes pasado para ser informados de la causa.

Por otra parte, se esperaba que hoy se concrete la indagatoria del espía Alan Ruiz, detenido el sábado en el marco de la causa donde se investigan supuestas maniobras de espionaje ilegal sobre el Instituto Patria detectadas en agosto de 2018 por militantes del kirchnerismo.

Ruiz fue detenido por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en su casa de la localidad bonaerense de Merlo, por orden del juez federal de Lomas de Zamora, Juan Pablo Auge, a instancias de la fiscal Cecilia Incardona, que tiene delegada la investigación que se inició por una denuncia de la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño, en febrero de este año.

El ex funcionario aparece en la investigación judicial como quien daba las órdenes al equipo de espías que, durante un mes, en 2018, realizó tareas de espionaje ilegal en torno al Instituto Patria y al edificio porteño en el que residía la ex mandataria, información aportada al expediente por tres testigos de identidad reservada y acompañada por prueba documental, según pudo saber Télam de fuentes judiciales.

La primera denuncia vinculada con supuesto espionaje ilegal al Instituto donde la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner desplegó su base operativa política se produjo el mismo día que en el que los militantes de su espacio percibieron que en la cuadra del Instituto Patria había auto en actitud sospechosa.

Ese mismo día confirmaron la sospecha cuando la policía de tránsito fue a pedirles documentos a las tres personas que estaban dentro del auto y supieron que eran agentes de la AFI que entonces encabezaban Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, los elegidos del ex presidente Mauricio Macri.

Esa causa cayó en manos del juez federal Marecelo Martínez de Giorgi que poco tiempo después la cerró tras recibir una respuesta de la AFI en la que se afirmaba que los tres agentes allí detectados lo estaban "en cumplimiento de las tareas ordenadas en el marco de la Causa n° 82441/2017, a cargo del Dr. Federico Hernán Villena, en las fechas indicadas se llevaron adelante tareas de la especialidad en las inmediaciones del domicilio consultado en la referida demanda judicial".

La causa por la cual los espías decían estar frente al Instituto Patria la tenía el mismo juez que ahora investiga otra mega causa de supuesto espionaje ilegal y era por una supuesta amenaza terrorista en el marco de la cumbre del G20 que se iba a desarrollar ese año en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Bajo la sospecha de que la AFI había dado una versión falsa de aquella incursión de los espías, la intervención de la AFI formuló una nueva denuncia, pero esta vez en Lomas de Zamora, que fue la que quedó en manos de Auge.

A Ruiz se lo investiga también por haber armado falsos informes para presentar en distintas causas judiciales con el objetivo de darle al espionaje apariencia de legalidad, según informaron a esta agencia fuentes del caso.

En los últimos días, el ex espía Alan Ruiz quedó en el foco de las acusaciones de sus ex colegas quienes afirmaron ante la comisión bicameral de los organismos de inteligencia del Congreso Nacional que era él quien, desde el área de contra inteligencia de la AFI, bajaba las órdenes para realizar espionaje político.

Una expectativa de prisión altísima: 25 años

Si la Justicia avanza en la investigación sobre la causa de espionaje ilegal a periodistas, políticos y dirigentes sociales, Macri podría ser procesarlo y condenado por violar la Ley de Inteligencia y por asociación ilícita. Las penas por esos delitos son de 3 a 10 años por la producción inteligencia ilegal y de 5 a 20 años por asociación ilícita. Si hay concurso real, es decir, si se comprueba que sus acciones incurrieron en dos categorías penales, podrían sumarse. Dependerá del tribunal que lo juzgue. El límite, sin embargo, son 25 años, la pena máxima en Argentina. 

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