Región
Se celebra la semana de la miel: la importancia para la humanidad de las abejas
Miércoles, 20 de mayo de 2020
Las abejas y otros polinizadores, como las mariposas, los murciélagos y los colibríes, están, cada vez más, amenazados por los efectos de la actividad humana.

La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres.  Casi el 90% de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse; asimismo, el 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización y el 35 de las tierras agrícolas mundiales. 

Los polinizadores no solo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que además son indispensables para conservar la biodiversidad.

Para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible, las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas.

El objetivo principal es proteger a las abejas y a otros polinizadores para que puedan contribuir de forma significativa a resolver los problemas relacionados con el suministro de alimentos en el mundo y acabar con el hambre en los países en desarrollo.

Todos dependemos de los polinizadores y por ese motivo, es crucial controlar su declive y detener la pérdida de biodiversidad.

La reciente pandemia de la nueva enfermedad por coronavirus (COVID-19) ha tenido repercusiones innegables en el sector apícola, ya que ha afectado a la producción, al mercado y, en consecuencia, a los medios de vida de los apicultores.

El tema del Día este año se centra en la producción apícola y las buenas prácticas adoptadas por los apicultores de todo el mundo para apoyar sus medios de vida y ofrecer productos de alta calidad. acto se estudiará la función de la apicultura en el apoyo a las comunidades rurales y en la mejora de la seguridad alimentaria y nutricional en esta difícil situación.

Para celebrar este día, este año celebramos un acto virtual, bajo el tema "Compromiso con las abejas", que pone de relieve la importancia de los conocimientos tradicionales relacionados con la apicultura, el uso de productos y servicios derivados de la producción apícola y su importancia para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Las abejas corren el peligro de extinguirse. Las tasas actuales de extinción de especies son de cien a mil veces más altas de lo normal debido a las repercusiones humanas. Casi el 35 por ciento de los polinizadores invertebrados -en particular las abejas y las mariposas-, y alrededor del diecisiete por ciento de los polinizadores vertebrados -como los murciélagos- están en peligro de extinción a nivel mundial. Sin embargo, la población de polinizadores -en especial abejas y mariposas- ha disminuido de manera preocupante, debido principalmente a prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, plaguicidas (incluidos los insecticidas neonicotinoides), especies exóticas invasoras, enfermedades, plagas y el cambio climático.Los agricultores y los responsables de las políticas tienen un papel importante que desempeñar en la protección de nuestros polinizadores. Pero también hay cosas que nosotros podemos hacer.

Si esta tendencia continúa, algunos cultivos nutritivos -como frutas, frutos secos y muchas hortalizas- serán sustituidos cada vez más por los cultivos básicos como el arroz, el maíz y la patata, lo que podría desembocar finalmente en una dieta desequilibrada.

Los insectos invasores, los pesticidas, los cambios en el uso de las tierras y los monocultivos pueden reducir los nutrientes disponibles y suponer una amenaza para las colonias de abejas.

Consciente de las dimensiones de la crisis de la polinización y su relación con la biodiversidad y la subsistencia del ser humano, el Convenio sobre la Diversidad Biológica ha hecho de la conservación y el uso sostenible de los polinizadores una prioridad.

En 2000, se estableció la Iniciativa Internacional sobre Polinizadores, en la Quinta Conferencia de las Partes (COP V), como una iniciativa transversal para promover la acción coordinada global. El objetivo es observar y controlar el descenso del número de polinizadores; abordar el problema de la falta de información taxonómica sobre los polinizadores; evaluar el impacto económico del descenso de los servicios de polinización, y promover la conservación, recuperación y el uso sostenible de la diversidad de polinizadores en la agricultura y ecosistemas afines.

Además de coordinar la Iniciativa internacional sobre polinizadores, la FAO ofrece asistencia técnica a los países en cuestiones que van desde la cría de abejas reinas hasta la inseminación artificial, pasando por soluciones sostenibles para la producción de miel y su comercialización para la exportación.

El INTA y la miel 

La ubicación de los apiarios en los predios de horticultores, y otros espacios verdes del AMBA, permite incrementar la producción y la calidad de hortalizas y frutas a través de la polinización. 

Esto beneficia a los productores apícolas, que encuentran un lugar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), hortícolas y fruticultores que pueden aumentar el rendimiento y calidad de sus productos debido a la sola la presencia de abejas en sus campos. 

En este sentido, las buenas prácticas por parte de los horticultores con relación a las aplicaciones de agroquímicos es clave para el logro de este beneficio mutuo. La guía de Buenas Prácticas de Manejo fue redactada junto al PROAPI y las Estaciones Experimentales Agropecuarias AMBA, Balcarce, Cuenta del Salado y Rafaela. 

Además, una de las líneas del INTA AMBA es avanzar con los apicultores, cooperativas y asociaciones para que le otorguen a la miel valor agregado ya que la Argentina se destaca entre los primeros tres países en el podio de los productores de miel a escala mundial y en la actualidad debido a su calidad es muy buscada en el exterior, tanto que el 90 por ciento de la producción se exporta casi en su totalidad a granel.

Etiquetas