Por Federico Gastón Guerra
Día del futbolista: un gol de Grillo que aún se canta
Jueves, 14 de mayo de 2020
Un 14 de mayo de 1953 Ernesto Grillo le hizo a un tanto a Inglaterra que anticipó "al barrilete cósmico" de México 1986. El tanto fue en cancha de River Plate. Ese día la selección enfrentaba en nuestro país por primera vez a un combinado inglés. Ganó la celeste y blanca 3 a 1 con la base de esa definición memorable.

 Dicen las crónicas deportivas que en Inglaterra se negaron durante mucho tiempo a reconocer la victoria de la selección Argentina de 1953. Explicaban que el representativo británico fue un combinado y no un seleccionado nacional. Es que los albicelestes ganaron 3 a 1 con un gol de Ernesto Grillo que por esos días resaltó por la definición. Fue un 14 de mayo de ese año en el estadio de River Plate donde cuentan hubo 85 mil espectadores.

 El detalle de la acción que depositó al final del partido a Grillo en un abrazo sentido con el Presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, la escribió Félix Daniel Frascara en El Gráfico (tal como se lee en la revista deportiva Un Caño):

 "Al término de una magistral acción individual, Ernesto Grillo ha rematado desde un ángulo sumamente difícil para batir a Ditchburn con un tiro a media altura. La maniobra de Grillo fue hábilmente finalizada porque primero amagó patear consiguiendo que el arquero se descolocara y luego pateó. El gol de Grillo, dechado de habilidad y visión, fue lo mejor de ese periodo y, por lo tanto, del partido".

 La jugada se dio cuando los ingleses ganaban por 1 a 0 con gol de Tommy Taylor. Luego el delantero nacional marcó un segundo gol y Micheli completó la faena.

 El delantero nacional tenía 23 años y era parte de una delantera inolvidable de Independiente de Avellaneda que de hecho jugaba en forma completa con la casaca Argentina: "En esa célebre jornada, el equipo argentino presentó la totalidad de la delantera de Independiente: Rodolfo Micheli, Carlos Cecconato, José Lacasia, Grillo y Osvaldo Cruz, un quinteto que domingo a domingo deleitaba a los aficionados con sus jugadas y goles, aunque en los años en que jugaron juntos (1952 y 1953) no pudieron ganar ningún campeonato argentino", rememora Juan Carlos Larrarte en una crónica para la Agencia TELAM.

 La selección de Guillermo Stábile se completó con el arquero Elías Musimessi; los defensores Lombardo y Mouriño, de Boca; y los zagueros de Racing, Pedro Dellacha, José García Pérez y Ernesto Gutiérrez.

 E Inglaterra reunió a Ditchburn; Garrett, Eckersley; Wright, Barrass, Barlow; Berry, Bentley, Taylor, Redfern Froggatt, Jack Froggatt. Director Técnico Walter Winterbottom.

 Una victoria con un tanto de malabarista (hay quienes en estos tiempos cuestionan si fue tan gol imposible, las grandes hazañas deben ponerse siempre en contexto) que hizo delirar a los criollos que se vieron triunfadores justo ante quienes en 1863 en una taberna de Londres redactaron las primeras bases de lo que conocemos como fútbol cuando este deporte se divorciaba del rugby (esas primeras leyes de juego fueron tomadas de la Universidad de Cambridge).

 Aquellos simpatizantes que se agolparon de a miles tras una radio, en las vitrinas de los diarios y en la misma cancha vitorearon como pocas veces y gozaron también de la misma manera.

 Hinchas que cuenta Jorge Iwanczuk en "La historia del fútbol amateur en la Argelina": "En la primera década del nuevo siglo la pasión empieza a tomar forma, los simpatizantes se transforman en ‘hinchas' y dejan de ser simples seguidores de un equipo o componentes de un instituto educacional o laboral".

 "Ya hacia 1910 -amplia Iwanczuk- un periódico alude a los seguidores de Alumni, aunque criticándolos, por ‘bullangueros y exaltados' y mostrando una cierta extrañeza por la costumbre de éstos de ‘vivar a su equipo durante una gran parte del partido'".

 Luego llegarán los tiempos de "Gran pensión el campeonato", comedia de radio que en décadas de receptores capilla se escuchaba los domingos a la mañana antes de comer las pastas e ir al estadio. De elegante traje al tono con delicados sombreros y lustrados zapatos, en la mitad del '30 y hasta pasados los '50.

 Ese hincha ajustaba el paso para llegar temprano a la cancha ya que las entradas, especialmente las populares, eran tan solicitadas como esa revista Alumni que daba las claves para descifrar los resultados en otros cotejos.

 "Al fútbol se iba con saco y sombrero; al tenis se jugaba con vestido blanco",titula el diario LA NACIÓN un suplemento histórico dedicado al deporte y a las formas en que se vestían tanto deportistas como espectadores.

 Todos y cada uno de esos hombres de traje y sombrero soltaron ese grito tan hondo de tres letras: GOL. Ese que remató el gran relator Fioravanti diciendo a voz en cuello: "Derroche de habilidad del jugador argentino". 

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