Por Federico Gastón Guerra
El 25 de marzo se conmemoran 117 años de la muerte de Esteban Adrogué
Martes, 17 de marzo de 2020
Esteban Adrogué nació un 2 de septiembre de 1815 y falleció un 25 de marzo de 1903. Fue criado por su madre, Petrona Portela, ya que su padre, Ramón José Adrogué, murió cuando su hijo tenía apenas cuatro años de edad.

 Desde joven la vocación de este hombre fue la del comercio aunque por esto no dejó sus estudios de lado ya que también tuvo su paso por la Universidad de Buenos Aires.

En el libro "Las calles de Lomas de Zamora", escrito por el ya fallecido Eduardo Pedro Zabalegui, a Esteban Adrogué se lo describe así: "(...) fundó el mercado del Plata en 1865. Había iniciado antes el Hotel Provence. Se preocupó por el trazado de caminos y la vialidad y tuvo a su cargo obras del Puente Valentín Alsina sobre el Riachuelo. Fue propulsor y realizador de trabajos de alumbrados de gas y luego de electricidad (...) Fue luego fundador del pueblo de Almirante Brown y donó tierras para su plaza y Municipalidad (...)".

Luego de vivir algunos años en la Capital Federal decide radicarse definitivamente en tierras del sur debido a un problema que fue clave en las décadas del '70 del siglo pasado: la fiebre amarilla.

Esta epidemia enlutó por años a la Ciudad de Buenos Aires y fue uno de los puntales para que la zona sur, limpia y diáfana por ese entonces, comenzará a poblarse de gente que le escapaba a dicha enfermedad que teniendo en cuenta lo precario de la sanidad por ese entonces se hacía definitivamente letal.

Rumbo al sur

Los recordatorios para esta fecha hacia Esteban Adrogué son clásicos pero por sobre todo merecidos. Más aún cuando se trata de periódicos de la ciudad.

Es por esto que pululando en viejos papeles nos encontramos con una crónica acerca del fallecimiento de Adrogué en el diario LA OPINION del Partido de Almirante Brown fechada el 25 de marzo de 1961 que bien vale transcribir en algunos párrafo principales.

"(...) Corrían los meses del año 1870 al 1871 en que la ciudad de Buenos Aires -reza la nota- se veía envuelta en el desastre más espantoso que haya podido tener como agrupación humana. El flagelo de la fiebre amarilla (...). Las Lomas (de Zamora) entre otros lugares fueron muy favorecidas por familias que encontraron saludable refugio. El señor Esteban Adrogué consideró esa localidad y como poseyera unas chacras con muy buenas tierras, unos pocos kilómetros más al sur resolvió abandonar su vieja Lomas y gratas vinculaciones".

"Deseaba fundar un nuevo pueblo -seguía el artículo- en dichos terrenos que resultara por su trazado y arboledas algo que saliera de lo común (...). Vende su hermosa quinta Los Leones de las Lomas a un acaudalado comerciante, Don Tomás Drysdale en la cantidad de mil onzas españolas de oro sellado."

"En el otoño de ese mismo año (1871) se abrirán los cimientos de su nueva casa quinta (...). El paraje que rodeaba la nueva población construida con materiales de primer orden y base angular, del mas tarde famoso Hotel La Delicia (...) apartado de las estaciones de Burzaco y Lomas. Concluido el edificio a fines de noviembre del '71, lo ocupó la familia del señor Adrogué", concluía ese notable escrito periodístico.

Una vez radicado en la casa quinta se suscita el problema del transporte para llegar hacia esas tierras principalmente por aquellos que deseaban ir a pasar el verano en el Hotel "La Delicia". Por esto Esteban Adrogué comienza las tratativas para que en esas tierras se detuviera el ferrocarril que pasaba por allí (ramal Constitución - Jeppener).

Corría 1872 y el diálogo entre Esteban Adrogué, quién había entregado tierras para la construcción de una estación, y el personal del, por entonces, ferrocarril del Sud fue: - La estación deberá llamarse Almirante Brown.- Es que ya tenemos una con ese nombre en el ramal que pasa por La Boca (replicaron los ferroviarios), tendrá que proponer otro.

- Muy bien, dijo Adrogué, ustedes construyan la estación y luego pónganle el nombre que les parezca mejor. La Estación se erigió a la brevedad y el nombre elegido para la misma fue: Adrogué.

Según relató Cesar Adrogué en su libro sobre la historia del partido de Almirante Brown una gran fiesta se dio cita un 29 de Septiembre de 1872, ya que ese día corrió el primer tren entre las estaciones de Constitución y la flamante estación Adrogué.

"Partió el tren expreso a las 12 en punto de la estación Constitución, tocando las estaciones Barracas (hoy Avellaneda) y Lomas (hoy Lomas de Zamora), con ciento setenta pasajeros, con pasaje gratis "; comentó en su obra Cesar Adrogué.

El viaje, que duraba 50 minutos, fue la excusa para comenzar con la erección del trazado del nuevo pueblo, es por eso que el tren llevaba a la gente gratis y un cartel en Constitución anunciaba que en Adrogué habría un gran lunch de honor: asado con cuero, empanadas a la criolla con abundante cerveza y vino.

El ágape se dio en una amplia carpa construida para la ocasión en la plaza del naciente pueblo.

Sería imposible en un artículo resumir la historia de Almirante Brown, ya que una vez que la estación ferroviaria estuvo instalada y los primeros terrenos se vendieron la población fue creciendo día a día al igual que los transportes, caminos y obras de servicios.

Fallece el patriarca y es honda la pena

"En la madrugada del día miércoles 25 de marzo de 1903, se hacía inmortal el espíritu creador y desenvuelto del que en vida se llamara Esteban Adrogué", describió Cesar Adrogué en su libro "Crónicas Históricas".

Aunque parezca mentira fueron interminables los artículos referidos a la muerte de Adrogué, ya que el acontecimiento fue parte de distintos matutinos. La Prensa; El País; El Tiempo; El Debate (de Mendoza) El Porteño; El Argentino; La Nación; La Tribuna; entre otros. Además, el fallecimiento, fue reflejado en las páginas de la revista Caras y Caretas.

Primeramente se le dio santa sepultura en el cementerio de la Recoleta; luego en 1953 sus restos fueron trasladados a la Iglesia San Gabriel Arcángel de Adrogué.

Luego que el templo se demolió y se construyó otro en su lugar, en 1969 fue trasladado al pedestal del monumento erigido en su memoria en la plazoleta que lleva por nombre Esteban Adrogué (en la intersección de Avenida Espora y Mitre).

Finalmente en la intendencia de Manuel Rodríguez se autorizó la entrega de los restos del fundador del partido, Esteban Adrogué, para que sean depositados en la bóveda que posee la familia en el cementerio de Recoleta. La solicitud formal fue realizada por el bisnieto del prócer, Manuel Ignacio Adrogué, y luego de ser evaluada por el Concejo Deliberante local se autorizó el traslado.

Sin duda un gran hombre Esteban Adrogué a quien muy bien le sienta aquello del patriarca.

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