Deportes | Historia de hinchas
"Hoy en el cielo celeste de Roma, pude abrazar a D10S"
Lunes, 30 de diciembre de 2019
No fue un día cualquiera para Agustín Morrone, tatuador e hincha fanático del gasolero. Amanecía en Pineto, un pueblito de Italia a 300 kilómetros de Roma, en una mañana de otoño europeo, con poco sol y algo de viento.

 No fue un día cualquiera para Agustín Morrone, tatuador e hincha fanático del gasolero. Amanecía en Pineto, un pueblito de Italia a 300 kilómetros de Roma, en una mañana de otoño europeo, con poco sol y algo de viento. Estaba despierto desde muy temprano, sabiendo que el viaje no sería sencillo para un gasolero que no le sobran los recursos como para tomar un transporte caro que lo traslade hasta el Olímpico de Roma.

Ya tenía pensado salir sin nada que le pesara, solo la camiseta del glorioso Temperley, que sería el motivo de su orgullo como hincha para que todo el mundo hablara de su equipo del sur del Gran Buenos Aires.

Hasta ese momento, era simplemente una "locura" que había soñado, pero había llegado el día justo para que ese sueño, se hiciera realidad.

Las cosas se comenzaban a dar y así cumplirse la frase de Paulo Coelho que dice "Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo", ya que un amigo del pueblo, ese día iba para Roma y lo podía llevar en su auto.

Temprano arranca rumbo a la capital Italiana en el Fiat Panda de Giuseppe, su amigo italiano, buscando cumplir ese sueño que cada vez veía más cercano a la realidad.

En el camino, le va contando a Giuseppe de su época como arquero en las inferiores del gasolero, habiendo compartido vestuario con jugadores que luego habrían de llegar a primera división. Anécdotas con el "Oso" Alvarez, el "Negro" López y el "Cholo" Souto. Sus ojos brillaban en cada relato por lo humedecidos que se ponían al recordar esos tiempos.

Las cuatro horas de viaje, se pasaron casi sin darse cuenta. El llanto afloró cuando al doblar por la VialedeiGladiatori, se choca de frente con el cartel que dice "StadioOlimpico". Giuseppe no entiende bien lo que sucede, pero tampoco se atreve a preguntar.

Luego de un largo abrazo y reiteradas "grazie, grazie, grazieamicomio", baja del Fiat Panda y se dirige a la fila para comprar la entrada e ingresar a la más maravillosa experiencia que le esperaba vivir esa noche.

Ya dentro del estadio y luego de la ceremonia inaugural que incluyó plantar el olivo bendecido por Francisco, espera el momento oportuna para el saltó al verde césped del Olímpico y cumplir ese sueño que cada minuto que pasa, es cada vez más real.

Maradoneano de nacimiento, su cometido se comenzaba a materializar. Promediaba el primer tiempo y en un momento en que Ronaldinho estaba siendo atendido por los médicos por un golpe recibido por Juan Sebastián Verón, Agustín saltó a la cancha para dirigirse directamente hasta donde estaba D10s. Si, no es mentira lo que estamos narrando, se encontró con el Diego de frente y con rodilla en césped, le hizo una reverencia que D10s supo recompensar con un gran abrazo. En ese momento y con la celeste puesta, le dijo "Diegosos el más grande, Temperley te ama". Lo que sigue es producto de sentirse el tipo más feliz del universo. De inmediato toda la seguridad estaba detrás de Agustín, que se tomó el tiempo para abrazar a Totti, que lo retribuyó con una gran sonrisa.

Nada más recuerda luego de ese momento, porque sólo estaba pensando en lo orgulloso que se debe sentir el pueblo gasolero por haber sido protagonista por un par de minutos de la atención de más de 1.500 millones de personas.

Tampoco recuerda como volvió a Pineto, pero si recuerda que los diarios en el pueblo titulaban: "Nel Partito per la Pace, un fan di Temperley è entrato in campo e hasalutato Maradona" (En el Partido por la Paz, un hincha de Temperley entró a la cancha y saludó a Maradona).

En su diario íntimo, Agustín habría encabezado esta anécdota con el siguiente título "Hoy en el cielo celeste de Roma, pude abrazar a D10S"

Esta historia, aunque parezca de hadas, es real, quizás algún relato se haya adaptado, pero es todo lo hecho por un LocoxTemperley llamado Agustín Morrone y todo el pueblo gasolero está orgulloso de tenerlo como hincha.

Textos: Carlos Bucci "El Cronista Gasolero" de @locosxtemperley

Fotos: Archivo prensa Temperley

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