"El Equilibrista" | Este viernes en el Teatro Maipú de Banfield
Dayub: "El mundo es de los que se animan a perder el equilibrio"
Viernes, 18 de octubre de 2019
El actor que viene de cosechar los éxitos de El Amateur y Toc Toc llega al sur del Conurbano con el que considera el espectáculo más lindo que hizo en su vida donde conecta no solo con sus raíces sino también con la de los espectadores.

 Por Hernán Cacace

"Mi abuelo tocaba el acordeón junto a una caja que decía "Frágil". Una caja similar a la que mi padre usaba para guardar las obras de arte, que remataba. Mi abuela soñaba con cajas que no abría. Un día le conté que yo también soñaba con una. Me aconsejó que no la abriera. Cuando me animé, la abrí, y entendí a mi papá. Luego abrí otra, y comprendí a mis tíos. Hasta que en la última, me encontré a mí. Mi abuelo había atravesado el mar con su acordeón, oculto en esa caja que decía "Frágil". El mismo mar que tuve que atravesar yo, para saber de dónde venía. Ahora entiendo por qué" Esta es la sinopsis, la invitación, la primer caja que su protagonista abre de la obra.

En la obra hablas de cajas que fuiste abriendo a lo largo de tu vida ¿cómo se conjugan con vos y con el espectáculo?

"Yo lo relaciono con una frase que da inicio al espectáculo, que es una frase que decía mi abuelo, que el mundo es de los que se animan a perder el equilibrio, haciendo una analogía con las cajas. Cuando yo tenía más o menos 18 años me di cuenta que era muy elogiado por todo lo contrario a eso que decía mi abuelo. Era muy equilibrado, moderado, educadito, pero lo era porque me acostumbraba muy fácil a hacer lo que no me gustaba. Yo estudiaba una carrera que no me gustaba, vivía en una ciudad que no había elegido para poder estudiar esa carrera que habían elegido mis padres y es ahí donde me di cuenta que tenía que aprender a animarme a perder el equilibrio, a hacerlo para poder seguir lo que me dictaba el corazón y no lo que tenia anotado en la agenda que en realidad no era lo que me hacia feliz."

Pensaba en la película de Pixar: Coco y de como su familia quería que él siguiera la tradición familiar de ser zapatero cuando en realidad quería seguir otro camino, el de artista. ¿Qué redescubriste de vos y de tu familia al realizar la obra?

"Lo que redescubrí en realidad fue que yo me tuve que resignificar a mí, tantos años con esta vocación, y redignificarla te diría, porque no solo pensé en contar esta historia sino en cómo contarla. Yo redefiní el teatro que durante tantos años me hizo amar esta vocación y lo hice pensándolo de la siguiente manera. Si yo me subo arriba del escenario y cuento mi historia, no estoy haciendo el teatro que quiero ver, sino que quería lograr hacérselo imaginar en la cabeza al espectador. Y así contando mi historia, mostrando grandes rasgos de los personajes que componen mi familia, mi padre, mi abuela, mi abuelo, mis tíos, me di cuenta que, creyendo que estaba haciendo un espectáculo para mí, además estaba mostrando la historia y la vida de los espectadores. Empezó traccionando los espectadores que podía los días martes, un día que prácticamente descansa el teatro, donde nadie hace función, pero rápidamente le tuve que empezar a sumar un lunes, un viernes y luego todos los fines de semana en todas las provincias del país. Voy a cumplir 100 funciones, y todas y cada una con el cartel de no hay más localidades, con lo que cual siento que lo que descubrí es que necesitamos revisarnos, ver de dónde venimos, hablar de nuestra juventud y de la finitud de la vida y lo que nos legan los lazos familiares, que era algo que estaba necesitando la gente también. Es la primera vez que coinciden tanto con lo que siento. He hecho éxitos importantes como el amateur que tuvo su versión en cine, que se hizo en todos los países de habla hispana, ganó 17 premios, hice Toc Toc, la comedia mas vista de la historia del Teatro argentino, 2052 funciones en 9 años seguidos, pero la atracción inmediata que tiene obra con el público, con esta potencia no se me dio nunca..."

Siempre creí sobre el equilibrio que, si bien es algo a lo que debemos tender, es difícil de lograr ¿Cómo te llevas vos con ese tema?

"Yo nací con cierta vocación por el equilibrio porque está en mi personalidad. Recuerdo haber escuchado en el conservatorio el significado de la palabra equidistante, que era estar a la misma distancia de todo lo que nos rodea. El profesor hizo un círculo y puso un punto en un costado y mostró como estaba más cerca de un lado que del otro, lo corrió al otro costado quedando alejado de aquello y cercano a otra cosa. Solo en el centro esta equidistante a la misma distancia de todo. Y ese me pareció que era el lugar ideal para pararse en la vida. Por supuesto que no se hace de una sino que de ir hacia un lado y volver e ir hacia el otro se encuentra ese equilibrio. No estamos siempre en equilibrio, pero es un objetivo a perseguir. Y hago la analogía en relación a que no me interese solo lo mío sino el mundo que me rodea, al hecho de entender que la vida se vive colectivamente. Mi ideología es aquella que beneficia a la mayoría. Lo que guía mis decisiones es el bien común. En ese sentido te diría que tengo vocación por el equilibrio, en pararme en el centro y tener en cuenta a los demás..."

En El Equilibrista ofreces devolver el dinero a quien no le guste la obra ¿te pasó?

"Nunca pensé que iba a tener el resultado que tuvo esa promoción. Fue un spot que hice para un radio, funcionó y lo repliqué en otra y después lo levantó Clarín, La Nación y a partir de que la gente se enteró cuando termina el espectáculo salgo al hall y espero al público a ver si alguien me pide la devolución del dinero. Hace poco hice la segunda saga de la publicidad donde tuve que agradecer a los primeros 15 mil espectadores que ninguno me la haya pedido. Sí me dicen por ejemplo, nosotros vinimos en un micro, somos 30 y queremos que nos devuelvas el dinero u otros también se quedan para decirme que me ofrecen pagar el doble porque lo que vieron y vivieron tiene un valor más alto que el precio de la entrada. Si no fuera con el equilibrista no podría hacer nunca esa promoción porque esta obra me da la seguridad de que por determinados valores es aceptada por la gran mayoría y de que se va a terminar convirtiendo en un clásico."

¿Cómo fue trabajar con el director de la obra, Cesar Brie?

"Mi encuentro con Brie fue extraordinario y creo que posibilitó que el equilibrista sea lo que es. Es un privilegio trabajar con él ya que es un poeta como director, es alguien que pone magia en el escenario. Es capaz de hacer visible lo invisible y Cesar lo hace con una coherencia y una habilidad que es admirable..."

Estás trabajando en la serie sobre Diego Maradona con un grandísimo elenco, entre los que se encuentran Nazareno Casero, Juan Palomino, Leonardo Sbaraglia, Claudio Rissi, Mercedes Morán, Peter Lanzani, Dario Grandinetti y Nicolas Furtado, entre otros, ¿cómo fue la experiencia y tenés alguna anécdota con El Diego?

"Yo hago del papá de Claudia, Coco Villafañe, pero tengo un contrato de confidencialidad por lo cual no puedo revelar demasiadas cosas de la serie... Tengo un rol secundario. Y creo que la serie va a ser extraordinaria. Ya grabé mi parte en Buenos Aires, se grabó también en Barcelona, en Nápoles y ahora estoy viendo si lo que me queda grabar se va a hacer en México.

Y una anécdota con él. La primera vez que me tocó jugar a beneficio con Maradona fue la emblemática noche del jarrón... Jugamos en Ituizangó y me tocó jugar al lado de él en su equipo...Yo lo conocía porque él venía a ver las grabaciones de Amigovios, a Dalma y a Gianinna le gustaba el programa y en algunos capítulos hicieron su participación... Y me tocó recibir varios pases de Maradona... Pases que tiré afuera, alguno pegó en el palo, y otros me atajaron, pero no recuerdo haber hecho goles esa noche... Sino lo recordaría... (risas)

Fue una noche histórica..."

Para finalizar ¿qué nos podes adelantar de la función en el Teatro Maipú de Banfield este viernes?

"Para imaginar lo que van a ver en Banfield pueden entrar en mi Instagram (@dayubm) y ver cómo ha reaccionado el publico de Rosario, de Santa fe, de Córdoba, de Azul, van a ver salas de pie y como si las butacas tuvieran un resorte cuando termina el espectáculo van a escuchar bravos y la euforia del saludo final... La adhesión que produce el final del Equilibrista nos deja a todos con lagrimas en los ojos, emocionados, transformados y con el ímpetu claro de que debemos salir a vivir el presente porque nos habla de donde venimos pero también como debemos encarar la vida ya, sin esperar, sin dejar pasar... Yo creo que estoy haciendo el espectáculo más lindo que hice en mi vida. Los invito a compartirlo..."

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