Columna | Por Arq. Luis C. Letizia
La lucha por el patrimonio histórico de Lomas de Zamora
Martes, 2 de julio de 2019
El distrito tiene un patrimonio incalculable. Allí conviven construcciones que resaltan todas las tendencias arquitectónicas que la zona: inglesas, españolas, alemanas. Todo eso se debe preservar para que el negocio inmobiliario no destruya la identidad.

 La historia escrita y difundida al hablar de nuestro patrimonio señala que entre fines del 50 y 60, el arquitecto Alberto S. J. De Paula se dedicó a la fotografiar la ciudad y sus edificios, porque sabía que se demolerían importantes residencias que se destacaban por su valor arquitectónico y paisajístico. Todo esto desapareció cuando el concepto de conservación del patrimonio, no estaba difundido.

Muchas edificaciones construidas en nuestro fueron publicadas en libros de historia de la arquitectura, como el chalet y mirador de la calle Rincón 59, siniestrado y demolido, las casitas proyectadas y dirigidas por el arquitecto Alejandro Virasoro, la confitería Ideal, etc. También podemos decir que las casas con valor histórico fueron desfiguradas en su fisonomía, como la modificación de la planta baja del salón de Confitería Ideal. Su viejo cartel, hoy tapado con la propaganda de una institución educativa. En Lomas de Zamora, el pasado no existe, sólo se vive el hoy. Dese 1979, la intervención municipal en la preservación fue de un interés tibio.

En el año 2000 los vecinos de Banfield resistieron la modificación del código de planeamiento, con la consigna de "No a los edificios, no al pavimento, sí a la identidad del barrio", siendo el slogan de los vecinos en defensa de la fisonomía histórica, que prontamente se vería afectada por torres altas, por la ordenanza de Banda de Circulación que las habilita. La misma data de 1983 y es responsable de la construcción de edificio sin límite de piso en las avenidas. Hoy esto genera grandes contrastes de la escala urbana: a su espalda y en paralelo se desarrollan construcciones bajas, sin límites intermedios con elevadas medianeras, que generas cuadras poco estéticas, que en poco tiempo se utilizarán para adherir publicidades de todo tipo. Esperemos que no sea así.

En nuestra ciudad podemos encontrar casos de edificaciones que se encuentran bien conservadas, donde se valoriza la antigua construcción y se la resalta, como algunos establecimientos del centro de Lomas, instituciones educativas, casas unifamiliares, casos que deberían de compensados para fomento de la conservación del patrimonio, y de la identidad barrial.

También debemos de hacer mención que distintas normativas sancionadas, tienen un contenido que busca conservar el patrimonio, pero sólo está escrito no practicado. Sólo es un texto que no se cumple y se debería hacer más esfuerzo para que se lleve a cabo.

Lo nuevo es la posibilidad de la demolición de un edificio histórico, como es Villa San Pablo, de la Avenida 9 de Julio 440, declarada por la Municipalidad en dos oportunidades y reconocida como Bien de Interés Histórico por la Dirección Provincial de Patrimonio Provincial. ¡Qué peligrosa es esta situación!, ¿Se podrá conservar para nuestra identidad este edificio histórico?

Por último también está en riesgo el patrimonio natural. Lomas de Zamora, cuenta con 89 km2 de Reserva Natural, que espera su reglamentación, esencial para la vida por ser un uno de los últimos pulmones verdes de una vasta zona urbanizada. Abandonada a su suerte por sus propios gestores.

* Investigador y vecino Ilustre

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