Esteban Echeverría | INTA
La salud comienza en los alimentos
Martes, 11 de junio de 2019
La Agencia Avellaneda del INTA AMBA dictó un curso sobre Buenas Prácticas de Manufactura aplicado a la elaboración de conservas y panificado. El mismo realizó en El Jagüel, partido de Esteban Echeverría.

 Mucho puede caber en una palabra que enseñe: agregado de valor, esfuerzo, trabajo compartido, ilusiones de un futuro mejor... Por eso es la atención que una importante concurrencia le prestó a la técnica de la Agencia Avellaneda del INTA AMBA quien dictó recientemente un curso sobre Buenas prácticas de manufactura aplicado a la elaboración de conservas y panificado, en el Comedor Comunitario Altos de Monte Grande, El Jagüel, partido de Esteban Echeverría.

María Marta Sánchez, de INTA Avellaneda, ponderó estas iniciativas para "aprovechar el intercambio de muy buenas experiencias" entre los 40 participantes del Programa "Haciendo Futuro", talleres organizados por el Movimiento Campesino e indígena de Monte Grande.

El principal objetivo de estas capacitaciones fue el de promover y fortalecer la inocuidad alimentaria brindando herramientas conceptuales y prácticas con el fin de lograr alimentos de calidad sanitaria y nutricional. Este aprendizaje es clave para optimizar la comercialización de producción en el marco de las economías familiares ya que hace hincapié en la importancia del agregado de valor desde la elaboración, por ejemplo, de conservas.

Allí se realizaron dinámicas participativas de presentación y expectativas de manera individual y grupal.

"Trabajamos el árbol de expectativas -dijo María Marta Sánchez-: como raíz se mencionó las expectativas que se tiene en relación al curso con muchas coincidencias en los conceptos, el tronco del árbol fue donde cada uno dio a conocer tres cosas que le gustan y le hacen sentirse cómodo y a gusto y tres cosas que lo hacen sentirse incomodos y a disgusto en un encuentro grupal (taller, capacitación), y la copa del árbol somos cada una y cada uno de los integrantes que participan de los encuentros y quienes se responsabilizan de hacer crecer este árbol de conocimiento, intercambio y respeto durante todo el periodo."

Detalles del saber

Los talleres brindados por los técnicos del INTA Avellaneda le dan a los participantes herramientas para mejorar su trabajo. "Les explicamos cómo aprovechar en todo su potencial los frutos de la huerta, hacerlos durables y darles un valor agregado", explicó Sánchez.

Entre otros objetivos se remarca que el comienzo de la alteración de un producto depende principalmente de la cantidad de microorganismos presentes y que es necesario desde el inicio de su elaboración tener principal higiene en: la limpieza personal, de equipamiento, utensilios (siempre se debe concluir con la esterilización del producto a envasar) y en todas las etapas. "Es necesario tener sumo cuidado desde el momento mismo de elegir la materia prima para la elaboración así como en todos los procesos para disminuir la contaminación", subrayó.

Trazando afiches, dialogando sobre el tema y prestando atención a cada recomendación los presentes coincidieron en que es clave que se brinden este tipo de capacitaciones desde el INTA Avellaneda. "De esta manera conociéndonos logramos comportarnos con el par de la mejor manera, respetándonos, dialogando y hacer de estos encuentros una instancia de recreación, aprendizaje y de placer", sumó la técnica.

Sin dudas, parafraseando al escritor Osvaldo Soriano, las ideas por aprender más "son la única forma de saber que estamos vivos".

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