Lanús | INTA
Autoproducción de semillas para una mejor cosecha en la huerta
Miércoles, 15 de mayo de 2019
Técnicos del Programa Prohuerta (Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación / INTA) de la agencia Avellaneda del INTA AMBA brindan las bases para obtener las propias semillas. La clave partir de hortalizas originales, no híbridas.

 Rutinas. Así le llaman algunos a ese movimiento diario. A ese hacer cada día. Cuidar la semilla. Echarle agua. Preparar los antídotos con recetas naturales. Despejar la maleza. Hacer pequeños pocitos para sembrar. Llenar de tierra las manos y casi que apretarla para extraer sus jugos. Cosechar y volver a empezar... milagros de la vida. Así técnicos del Programa Prohuerta (Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación e INTA) de la Agencia Avellaneda del INTA AMBA proponen la autoproducción de semillas: "La clave es partir de hortalizas originales, no híbridas", destacan.

En esta línea recientemente se realizó el Taller de Autoproducción de Semillas en la Huerta demostrativa Universidad Nacional de Lanús en el marco de las actividades que lleva adelante el Programa Prohuerta (MSyDSN/INTA). Junto aRené Castro participaron Camila Mantiñán, de la Agencia Avellaneda - Prohuerta (MSyDSN /INTA); Andrés Sueldo, técnico de la Agencia Marcos Paz- Prohuerta (MSyDSN /INTA); Lalo Botessi de la Cooperativa Iriarte Verde; y Paula Delfino de COPA.

"Una vez concluida la cosecha en la huerta se obtendrán semillas para una próxima temporada a partir de los frutos; además se deberá dejar semillar algunas plantas para luego recogerlas. Esto puede realizarse, a modo de ejemplo, tanto en tomate, morrón, zapallo, cebolla de verdeo... Estas se deben recolectar, secar y conservar para que no pierdan su poder germinativo", explicó Castro en el curso.


Desde Prohuerta se recomienda realizar la autoporducción siempre desde el kit del Programa. Para esto es importante solo autoproducir semillas de una especie por familia en cada temporada.

Aquellas que tengan forma de vaina (arvejas, chaucha, poroto) deben dejarse secar las vainas y luego la semillas, dentro delos frutos como tomates primero deben separarse y luego dejarse secar en papel absorbente, y en aquellas especies como ser lechugas, radichetas hay que cortar las flores cuando el tallo comience a ponerse amarillo ahí deben colgarse boca a bajo para que terminen de secarse y frotarlas dentro de una bolsa para que se desprenda de la flor.

Los especialistas indican, además, que el lugar para producirlas debe ser apartado al que se utilizará para el consumo de hortalizas porque son tiempos distintos: elegir un área para la autoproducción de semillas y otra para los alimentos. Otro punto a tener en cuenta es que la distancia de siembra entre dos plantas para semillas es mayor porque el tamaño final es el doble o triple.

Castro indica que es indispensable que el secado sea a la sombra sobre papel para luego ponerlas dentro de un frasco de buen cierre para guardarlas en lugares secos y oscuros. Deben permanecer entre los 5° y 25° grados y seco, con una humedad menor al 12%. Y Nunca colocarlas dentro de bolsas plásticas de polietileno.

Los elementos

Un trabajo detallado de Erik Germán Buxmann asesor técnico del Programa Prohuerta del INTA Río Primero "Producción y preservación de semillas hortícolas cultivadas en la huerta familiar" agrega qué componentes abióticos pueden afectar la producción de semillas hortícolas: el agua es un factor limitante que no se debe descuidar porque puede reducir la producción y calidad, la luz solar favorece al desarrollo del vegetal y a la formación de semillas, el viento es muy importante las plantas que los necesitan para polinizar no obstante puede ser perjudicial ya que puede causar cruzamientos no deseados. De allí la importancia de las barreras.

René Castro detalla que para obtener mejores semillas no deben mezclarse en la siembra plantas que pertenecen a la misma familia ya que esto traerá cruzamientos.

Además, agregan los expertos, la temperatura es clave ya que las plantas la requieren para producir por esto, recomiendan, respetar las estaciones del año y el momento de siembra de cada especie. Y la fertilidad del suelo está en correlación entre fertilidad, el crecimiento del fruto y de la semilla: una nutrición adecuada incrementa la cantidad de producción de fruto y su tamaño de estos, así como de las semillas para esto es necesaria la rotación y la incorporación de abonos.

Sin dudas lograr una buena siembra es obtener colores que brillan al sol que amanece que son opacos a la luna que juega cuando es su hora. Sonidos que crujen cuando es otoño. Aromas a hogar en el invierno desabrigado. Agua que es bálsamo al calor del verano. Primavera que pinta, cuando es su turno... La huerta lo resume todo.

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