Historias de zona sur | Por Federico Gastón Guerra
Campo Huergo: aquella zona de viñedos en el corazón de Temperley
Jueves, 2 de mayo de 2019
Fue por años una campiña vitivinícola hasta que en noviembre de 1908 comenzaron los loteos. El Gasolero tuvo allí su primera cancha.

 Esas tierras pertenecían a la familia Huergo quienes deciden lotearlas y comenzar a formar una villa residencial. El historiador arquitecto Alberto de Paula en su trabajo sobre historia de Temperley dice: "(...) se había formado sobre la chacra de José María Huergo, célebre por sus magníficos viñedos, el barrio Campo Huergo; a comienzos de noviembre de 1908, el rematador fue Vinelli y Hno".

Los buenos vinos provenían de estos solares ya que en la historia de Temperley escrita por Jorge Nelson Gualco se lee la siguiente mención a estas tierras: "(...) En 1883 los empresarios Adolfo Tonnelier, Carlos TomkImson y Manuel Durruty fundaban el Viñedo de Temperley con ocho cuadras cuadradas plantadas con viña americana de la mejor especie". Es esta referencia al lugar donde se denominó luego Campo Huergo.

Una gran barriada

Como se dijo el loteo de la quinta del ingeniero Huergo se comenzó a subdividir hacia 1908 y la gente fue lentamente, pero a paso firme, haciéndose de un terreno sobre este trazado. "A comienzos del siglo XX el movimiento inmobiliario se tornaba intenso en las más diversas zonas del partido (de Lomas de Zamora). Además de las villas (...) se había formado también sobre la chacra de José María Huergo, célebre por sus magníficos viñedos, el Barrio Parque Huergo (1º de noviembre de 1908; martillero, V. S. Vinelli y Hno.)", coinciden los historiadores De Paula y Alfredo Grassi en el libro por los 150 años del partido lomense.

Recién 15 años después de haberse consumado el loteo la municipalidad de Lomas de Zamora por ordenanza Nº 651 aprueba el trazado. Según plasmó el historiador Juan Luis Stoppini: "Un 4 de noviembre de 1923 se declara planta urbana del municipio en la sección Temperley el paraje denominado Campo Huergo comprendido por las calles Necochea (hoy Hipólito Yrigoyen) a Francia y 25 de Mayo a Avellaneda".

Un fuerte impulso a esta zona la ha brindado el Hospital Español anexo Temperley. Un gran aporte a este barrio lo dio a comienzos de siglo cuando construyó un puente sobre las vías del ferrocarril Roca (ex Oeste) en el ramal Temperley - Haedo, en las calles 25 de Mayo y presbítero José Russo donde hoy pasa la línea 561 de colectivos para unir estación Lomas de Zamora con la Universidad.

Aún resiste el adoquinado primogénito de la calle 25 de Mayo hasta la salida con la avenida Hipólito Yrigoyen construido para que por ese entonces puedan entrar y salir los coches con mercadería desde y hacia la Capital Federal.

Es, pues, esta zona urbana un lugar distinto y muy especial en cuanto a su historia ya que además de erigirse sobre viñedos también se ha construido en donde se encontraba la segunda cancha del Club Atlético Temperley, en este reducto ha jugado durante varios años, hasta que bajo el nombre de Centenario Football Club, se trasladó a otrofield en Villa Turdera.

"¡Qué tiempos aquellos!"

Don Serafín, primogénito fomentista de esas tierras relató hace unos años quela primera compañía de ómnibus de este barrio fue "la Iberoamericana con algo que le decíamos la cucaracha, esos colectivos viejos con guarda y abierto atrás".

"Eso sí que parece mentira -agregaba-, pasaba por donde era la primera cancha del Club Rosedal, todo eso hoy está prácticamente edificado. Ese colectivo hacía el recorrido desde Santa Catalina pasando por el Hospital Estévez hasta la estación de Temperley: venía por la calle Vago doblaba por Avellaneda luego pasaba por adentro de la cancha del Rosedal (era barro todo) y tomaba por 25 de Mayo que era el empedrado que tenía, de ahí se dirigía a la estación de trenes de Temperley. ¡Que tiempos aquellos!, inolvidables."

"Había un colectivo cada media hora, cada hora. Y el recorrido total sería de 20 cuadras. Pero a la mañana le tocaba bocina a los que se quedaban dormidos para llevarlos a trabajar y esperaba al pasajero, no como ahora. Ya el chofer conocía a quienes viajaban todos los días, igual que el lechero igual que todos. Era un conocimiento que había de cada vecino que sabía que horario tenía que ir; alguien a veces se quedaba dormido y el colectivo te esperaba o llovía y te dejaba en la puerta de tu casa. Entre el barro y lo que sea había que rebuscársela, porque era bravo ¿no?", rememoró Serafín.

Aquella cancha del Centenario con la camiseta roja y verde

En Un siglo de orgullo, garra y pasión celeste, Ricardo Nebot, escribe en el diario Clarín la génesis del Club Atlético Temperley: "El origen hay que buscarlo a comienzos del siglo XX, cuando algunos pibes se juntaban en la vieja esquina de Cerrito y Ayacucho y pasaban horas pateando la pelota bajo el nombre de Centenario Foot-ball Club. Lo que nunca imaginaron esos pibes de pantalones cortos que le daban a la pelota de trapo es que iban a ser los ejes de una institución centenaria".

Y agrega: "Ese grupo de ?pateadores' fundó de manera definitiva su club. Fue el 1° de noviembre de 1912. Por entonces, la institución no tenía personería jurídica ni sede donde discutir y planificar los proyectos".

"En lo futbolístico se competía sólo en torneos zonales y la primera cancha fue instalada en el denominado "Campo Huergo", en las inmediaciones del actual Hospital Español. De todos modos, tuvieron que pasar algunos años para que "Centenario" figurara en una competencia oficial. Se dio en 1915. Y ya en 1916 obtuvo su primer éxito significativo, al ganar un torneo patrocinado por la Liga de Adrogué", indica Nebot.

Para más detalles el portal historia de Temperley de Marcelo Ventieri sorprende con que la camiseta inicial (del club Temperley) fue roja con bolsillo, cuello y puños verdes. "Es la que utilizó una vez constituido como club y con la primera cancha, que se instaló en ?Campo Huergo', en las inmediaciones del actual Hospital Español, de Temperley".

La zona de "Campo Huergo" se desarrolló con el nombre "Barrio Parque Huergo". Allí se estableció en 1908 una comunidad de inmigrantes italianos que acompañó al equipo de Centenario en los años iniciales de su vida dejando su impronta en la primera camiseta utilizada, roja y verde, colores que junto con el blanco forman la bandera italiana.

Así es la historia: plagada de recuerdos, de momentos de anécdotas en medio de la rispidez, a veces, del paisaje y los comienzos.

Por todo esto Campo Huergo, que primero fue quinta y luego barrio, tiene una historia rica e interesante que merece contarse para que pueda engrosar una historia aún mayor como es la de la ciudad de Temperley.