Tiroteo entre policías federales y bonaerenses en Avellaneda
La oscura trama que terminó con la muerte de un comisario
Sábado, 30 de marzo de 2019
El comisario Hernán Martín se desempeñaba en la DDI de Lanús Avellaneda y estaba con su compañero, el sargento Eduardo Franicevich, supuestamente negociando una extorsión cuando fueron interceptados por antinarcóticos de la federal y se desencadenó un tiroteo.

La confusión y los tiros se adueñaron de un sector de la Autopista La Plata-Buenos Aires a la altura de Avellaneda, precisamente en la zona que da al supermercado Wal Mart y donde se encuentra una estación de servicio Shell: allí, en la noche de este viernes policías federales terminaron asesinando a un comisario de la bonaerense tras un fuerte intercambio de tiros.

El comisario muerto se llamaba Hernán Martín y quién lo secundaba era Eduardo Franicevich, un capitán de la mencionada dependencia policial, quien terminó detenido por la Policía Federal. Ambos habían sido ascendidos recientemente y pertenecían a la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Avellaneda - Lanús.  

De acuerdo a las informaciones que se fueron conociendo con el correr de los minutos tras el enfrentamiento, se supo que Martín estaba con una mujer en el interior de un vehículo para cobrarle parte del dinero como consecuencia de una extorsión.

Martín había llegado al lugar acompañado por su cómplice Franicevich, quien se quedó esperando en el vehículo en el que se habían trasladado mientras el comisario cobraba la extorsión a la mujer.  La mujer había denunciado el delito a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 Descentralizada de Avellaneda, perteneciente al Departamento Judicial Lomas de Zamora, a cargo de la fiscal Soledad Garibaldi. Según la denunciante, los efectivos bonaerenses le habrían exigido a la mujer 200 mil pesos para "no armarle una causa por drogas". 

Por este motivo llegan al lugar los efectivos de la División Antidrogas Urbanas de la Policía Federal, quienes al intentar interceptar a los bonaerenses recibieron como respuesta unos disparos. El enfrentamiento generó conmoción y asombro en la zona.

Como consecuencia del intenso tiroteo, el comisario Martín murió mientras que dos efectivos de la Federal resultaron heridos: el más grave recibió un tiro en la mandíbula, dos en el abdomen y uno en la pierna derecha; mientras que el restante recibió dos tiros en la pierna izquierda.

El efectivo herido de gravedad tuvo que ser intervenido de inmediato en el Hospital Fiorito de Avellaneda y, según el jefe de la fuerza, Néstor Roncaglia, "está vivo de casualidad".

Lo que llamó la atención tanto a los investigadores judiciales como a los policiales, fue que tanto Martín como Franicevich "son parte de una misma generación de efectivos que venían trabajando juntos desde hace tiempo". "Ya eran pata desde antes, mucho antes", dijo a una fuente cercana a la investigación iniciada. El testimonio del detenido será clave para desenredar la madeja. 

Puntos oscuros

La espesa trama de corrupción que involucra a  miembros de todas las fuerzas no despierta asombro pero realmente el caso de anoche deja varios preguntas y pocas respuestas, que se puede decir, nunca serán del todo aclaradas.  

Ambos bonaerenses, asignados a la DDI, en criollo,  se desenvolvían como detectives, en un trabajo donde por su propia dinámica, policías y delincuentes se mezclan en la actividad callejera, el trabajo encubierto y la construcción de redes de información (redes de "buches" de ambos bandos donde se intercambian "figuritas" para lograr un objetivo mayor).

La inteligencia criminal, es clave en la construcción de Justicia pero no es tan claro que el procedimiento siempre se haga con apego a la norma. En ese juego, se cruzan intereses entre diversas fuerzas que forman parte de este mundo: inteligencia federal, de la Bonaerense, AFI/SIDE, judicial e incluso de la inteligencia militar, los llamados "servicios". Una comunidad de gran poder que opera en el submundo de las calles. 

Prima facie, parecería ser la trama de "malos policías" haciendo negocios turbios, interceptados por policías apegados a la ley que intentaron detener a los corruptos. Es todo tan cerrado, tan claro que genera algunas dudas, puntos oscuros.

 ¿Es una estación de combustibles un lugar propicio para la entrega de dinero o un negociado corrupto? Si hay un lugar atestado de cámaras que reconstruyen toda la trama de movimiento, son las estaciones, muchas de ellas, activas colaboradoras del mundo de los "servicios" (al igual que muchos hoteles alojamiento). 

La agresiva reacción de los policías bonaerenses ante los federales también genera dudas. "Perder" por una extorsión, termina en exoneración y quizá hasta con algún tiempo en la cárcel. Pero arrancar a los tiros, se puede pagar con la muerte, como ocurrió o con penas durísimas. No sería lo más lógico, entre gente avezada y experimentada, sabiendo como es el mundo de los "servicios". ¿Creyeron que era un falso allanamiento y que se trataba de delincuentes que venían a ultimarlos? Manejarse en un mundo gris, no permite distinguir si las balas vienen del "bien" o del "mal". 

Muchos casos, también hablan de que cuando hay una desconexión en este mundo de la inteligencia, suele haber enfrentamientos mortales. ¿Se estaban pisando líneas investigativas o fuentes de información?, ¿Qué otros intereses estaban puestos en juego en esa Shell?

Preguntas que jamás tendrán respuestas. Caso cerrado. 


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