Es la segunda ciudad más vulnerable del país
Preocupación por el crecimiento de la pobreza en La Plata
Domingo, 3 de marzo de 2019
Los índices de pobreza e indigencia para la ciudad medidos por el Indec entre 2017 y 2018 no sólo aumentaron, sino que ubican a La Plata en el segundo lugar en la lista de las ciudades más vulnerables después de La Banda, en Santiago del Estero y por encima del Gran Buenos Aires.

 Cuando el comedor "Mi Angel", donde se desempeña Miriam Ascencio, comenzó a funcionar hace tres años en una casilla de madera ubicada a pocos metros de la esquina de 147 y 50, en San Carlos, eran alrededor de 30 los chicos que concurrían tres veces por semana a tomar la leche y recibir asistencia escolar. Hoy son 150 y a las meriendas se sumó la entrega de alimentos a las familias del barrio y una olla popular semanal. A esas comidas colectivas, dice Miriam, asisten cada vez alrededor de 300 personas, entre chicos y grandes.

"Las cosas en el barrio están muy complicadas. Mucha gente no tiene trabajo y las changas, sobre todo las de albañilería, que fueron durante mucho tiempo el motor de las economías familiares de la zona, se derrumbaron. Hoy pocos conservan su trabajo, pero los salarios, que en el barrio promedian los 6.000 pesos mensuales, se terminan apenas empezado el mes", dice Adriana Barbis, encargada del mismo comedor. El cuadro que describen las referentes comunitarias del comedor Mi Angel, del movimiento La Dignidad, no es muy diferente al diagnóstico que hacen desde otras entidades que se ocupan de los sectores más vulnerables.

En todos se alude a la preocupación por la cuestión alimentaria: familias que suprimen una de las comidas diarias o que reemplazan la cena por una taza de te o pan con galletitas; adultos que descuidan su propia nutrición para favorecer la de sus hijos; dietas que se empobrecen y que abundan en farináceos, alimentos que aportan bajas cantidades de proteínas, minerales y fibras. Pero la alimentaria no es la única preocupación. También preocupa el acceso de chicos y familias a los servicios de infraestructura básica, la salud y la higiene en barrios donde abundan las viviendas precarias y el hacinamiento, faltan los servicios y muchos de los chicos no conocen el centro de la ciudad y nunca fueron al cine a pesar de vivir a minutos de la Plaza Moreno.

Ignacia, que tiene 10 hijos de entre 11 y 36 años y ninguno de los que están en edad de trabajar consigue empleo, es una de las vecinas que vive a diario la dura realidad de un barrio siempre pendiente del arroyito que corre a la altura de la calle 50. "Cada vez que se desborda, el agua entra en las casas. La mayoría son de madera y las familias que se inundan lo pierden todo una y otra vez", dice Miriam Ascencio mientras camina hacia el comedor, donde un nutrido grupo de chicos ya se acomoda alrededor de una mesa donde algunas de las vecinas que colaboran con el comedor distribuyen tortas fritas y leche para la merienda.

"Nos alcanza para darles la merienda tres veces por semana. Pero las familias ya están acostumbradas y recurren a más de un comedor barrial para arreglárselas", dice Miriam. La realidad que describen en San Carlos se repite hoy en numerosos barrios de la periferia platense. Un informe dado a conocer esta semana por la Fundación Milenio advierte sobre el crecimiento de la pobreza y la indigencia en la Ciudad en 2018 respecto a 2017 (sobre todo referida a los chicos), pone en evidencia la falta de datos detallados relativos a pobreza, indigencia, hambre y malnutrición en la Ciudad que permitan tomar medidas más efectivas y alerta sobre la posibilidad de que las variables analizadas empeoren durante 2019 a partir del impacto de la inflación y la caída del salario.

El informe "Hambre y Desnutrición en La Plata: Todos coinciden en que crece y aumenta. Pero nadie sabe cuántos son ni dónde están", destaca además que a pesar de que la ayuda gubernamental creció en el último año, pero también se deterioró más y muy velozmente la situación de los barrios humildes con lo cual la respuesta estatal resultó insuficiente. El trabajo se hizo en base a los datos del INDEC y a la consulta a referentes de entidades que trabajan en la zona, tales como la organizacion Techo, la Universidad de La Plata, Cáritas, CONIN y Barrios de Pie, entre otras. "El último informe de la Fundación Milenio respecto al hambre y la desnutrición en la ciudad de la Plata profundiza y recopila indicadores diversos (todos negativos) con relación al estado de situación social y vulneración de derechos en aspectos elementales como el acceso a la alimentación y a una vivienda digna", dice el referente del Centro Renovador y dirigente de la entidad Ramón Arteaga, quien agrega, que "es inexplicable como en pleno siglo XXI , en plena era de la tecnología, situados en la ciudad del conocimiento y capital de la provincia más importante de la República, que todos los actores públicos y privados admitan no tener cifras, datos certeros de cuántos, quiénes y dónde se encuentran los hijos y familias en situación de riesgo social alimentario".

En el informe se destaca, a través de la consulta a distintos actores sociales que trabajan en los barrios, que "más ala de la falta de estadísticas precisas oficiales en esta materia, todos indican que la situación ha ido desmejorando de forma precipitada".

También consigna que los índices de pobreza e indigencia para la ciudad medidos por el Indec entre 2017 y 2018 no sólo aumentaron, sino que ubican a La Plata en el segundo lugar en la lista de las ciudades más vulnerables después de La Banda, en Santiago del Estero y por encima del Gran Buenos Aires.

Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares mencionados en el informe, en 2017 había en La Plata un 23, 14% de pobres y un 2,52% de indigentes. Esos índices saltaron al 28,11% y al 6,2%, respectivamente, durante el primer semestre de 2018. Menciona además que el número de asentamientos en la región se ubica entre los 130 y los 160 según los datos de la organización Tercho, la Municiipalidad de La Plata y la Universidad Católica de La Plata. En este contexto, el informe indica que "la ayuda social se ha incrementado en el

Último año. La cantidad de comedores, copas de leche y merenderos se ha multiplicado. El Municipio estima que se trataría de unos 242 establecimientos en todo el partido de La Plata", lo que equivale a brindarle asistencia a alrededor de 25.000 platenses. Con todo, en el marco del mismo informe, referentes sociales dan cuenta de que el ritmo de la crisis es mayor que el del aumento de la ayuda. Así, Cristian González, presidente de Cáritas La Plata sostiene en ese informe que "la Provincia nos provee alimentos secos y también ofrece tarjetas para alimentos frescos. El tema es que no alcanza, fue más rápido el aumento de las familias que se anotaron, son más las parroquias que nos solicitan alimentos, la demanda es muy fuerte, si bien la mercadería nos fue llegando y se va incrementando en cantidad.

Para ilustrar el ritmo de ese crecimiento se destacó que un comedor que recibía 130 chicos de 6 a 12 años en enero de 2018 pasó a asistir a 260 chicos en los últimos meses de ese año. En el marco del informe se destaca también el Indicador Barrial de Salud Nutricional en la región que la organización Barrios de Pie desarrolla en barrios como San Carlos, Melchor Romero, Olmos, Hernández, Tolosa, Gorina, Villa Elvira y Berisso, para detectar malnutrición en niños, niñas y adolescentes de 0 a 19 años.

El último informe de esa entidad hecho sobre una muestra de 880 personas reveló que el 57,16% presentaba malnutrición y el 10,49% baja talla producto de haber sufrido desnutrición de pequeños o bebés. Desde esa entidad también se destacó que hubo un fuerte aumento en la demanda de alimentos y que se detectan cada vez más casos de malnutrición infantil en barrios de La Plata. El trabajo también destaca que según el Instituto de Investigación Pediátrica del hospital de Niños "hay una gran parte de la población que accede a un número de 10 a 15 alimentos. Es muy poca variabilidad y eso interfiere en la salud porque algún nutriente falta". Tras destacar que, de la mano de la inflación, la situación social tiende a empeorar, el trabajo pide que se elaboren datos estadísticos más detallados de la situación social y que haya una mayor coordinación de los distintos estamentos del Estado en la implementación de políticas para erradicar la pobreza y el déficit alimentario entre los más chicos." 

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