Enigmas, las ciencias, lo interesante
La ciencia detrás de los sueños
Jueves, 4 de octubre de 2018
Con más de veinte años de experiencia en el estudio de la conciencia, el doctor José Luis Díaz Gómez, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indaga las teorías y bases de la función cerebral que se derivan de los procesos de sueño en los humanos.

 Con más de veinte años de experiencia en el estudio de la conciencia, el doctor José Luis Díaz Gómez, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indaga las teorías y bases de la función cerebral que se derivan de los procesos de sueño en los humanos.

La fisiología de los sueños y la conciencia onírica son temas que al especialista le llevaron años de estudio para conocer los procesos mentales de las personas mediante el análisis de sus relatos fenomenológicos, es decir, lo que acontece en su mente como sucede con los relatos y ensoñaciones.

Así, la importancia del recuerdo para comprender y estudiar los sueños es ineludible, ya que conforma una parte esencial de la conciencia onírica que se ejecuta al despertar o en etapas posteriores a la vigilia, cuando el sujeto tiene recuerdos y la clara impresión de haber soñado.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el especialista en psicobiología y neurociencia cognitiva explicó la importancia de la conciencia onírica y su estudio para el conocimiento de la función cerebral en las distintas fases de sueño y vigilia desde las diversas perspectivas científicas, filosóficas y artísticas.

¿Por qué soñamos?

De acuerdo con el investigador, los sueños son estados de conciencia peculiares que acontecen especialmente mientras dormimos, y es posible afirmar que estos implican una actividad cerebral ascendente que inicia en el tallo cerebral, la porción más antigua del encéfalo.

Posteriormente, se involucran de manera progresiva zonas del sistema límbico implicadas en el procesamiento de las emociones, hasta acoplar partes importantes de la corteza cerebral.

Estas funciones están relacionadas con las propuestas existentes sobre el mecanismo del sueño como un medio para regular la excitabilidad cerebral necesaria para la vigilia.

"Además, soñar y saber que soñamos es una de las mercedes de la especie humana, por lo que el estudio de los sueños debe incluir ciencias como la psicología, neurociencia cognitiva, fisiología y patología del sueño, así como añadir las artes y humanidades", explicó.

Como tal, el argumento para considerar el sueño una experiencia consciente se refiere a la capacidad de recordar y narrar dichos episodios, por lo que José Luis Díaz apuntó que la 'reportabilidad' es una de las características de la conciencia y la experiencia.

Ahora bien, desde la perspectiva de la neurobiología, podría señalarse que el sueño es un evento fenomenológico real en tanto constituye el aspecto mental de un proceso cerebral aún poco conocido.

Registro de la conciencia onírica

A propósito de la reportabilidad de los episodios de sueño que una persona puede tener, existen cinco fases o etapas de la conciencia onírica derivadas de la ensoñación, que es un proceso que ocurre mientras dormimos.

"La ensoñación es una experiencia consciente que ocurre en el dormir en forma de representaciones narrativas, dramáticas, usualmente involuntarias, y que involucran y enlazan estados y procesos mentales de tipo sensorial, imaginario, cognitivo, afectivo y motriz".

Estas cinco etapas se representan: en primer lugar, como la ensoñación durante el acto de dormir; el recuerdo de la ensoñación al despertar, como el siguiente estado; en tercer lugar, el relato del sueño en forma oral o textual; la interpretación del sentido del sueño, como la cuarta fase; y en quinto lugar, la representación estética de las ensoñaciones en la literatura, las artes plásticas, el surrealismo y el cine. "Los procesos mentales del sueño se organizan y manifiestan en forma similar a la imaginación que ocurre durante la vigilia, especialmente aquellos episodios de divagación mental y fantasía".

Asimismo, explicó que las similitudes entre la fantasía y los sueños se han ratificado recientemente a través de estudios de patologías e imágenes cerebrales, donde un conjunto de zonas cerebrales llamada red default o red basal del cerebro está activa durante la divagación mental, ensoñación en vigilia, la simulación mental y los sueños.

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