Lomas de Zamora | Solidaridad
El "Merendero Ambulante" necesita un espacio cerrado por la gran demanda de personas en situación vulnerable
Lunes, 11 de marzo de 2019
En 5 meses de actividades, el espacio solidario casi cuadruplicó su demanda diaria. El efecto de la crisis social ha sido tremendo y ya necesita un lugar cerrado para llevarse a cabo antes de que llegue el invierno.

 El "Merendero Ambulante" es un espacio solidario, que martes y jueves brinda meriendas y cenas a personas que están principalmente en situación de calle, aunque también otras son asistidas (como familiares de pacientes en largas internaciones o familias que vienen de puntos lejanos del distrito). No se quedan en ello, también impulsan actividades recreativas, didácticas y de donaciones. Es una pequeña obra titánica.

Su impulsora, María Laura Fuggini y sus colaboradoras, trabajan a brazos partidos pero no dan a vasto. La profunda crisis social incrementó de forma dramática la cantidad de personas que asisten al merendero. LA TERCERA se puso en comunicación con la referente para que nos cuente la situación actual del emprendimiento solidario que funciona en la esquina de la Guardia del Hospital Gandulfo (Sarandí y Virrey Ceballos de Lomas de Zamora) todos los martes y jueves por la tarde.

-¿Cuál es la situación hoy?

- En estos cinco meses de actividades casi se cuadriplicó la cantidad de personas que llegan, de 10 o 12 que eran pasamos a picos de 40 o 50 personas. Indudablemente la crisis económica y social está teniendo un impacto tremendo en la situación, más allá de que nuestra actividad se está difundiendo. Nos hemos dado cuenta también que muchas de estas personas son las mismas que están rotando en diferentes espacios creo que podríamos hacer actividades en conjunto con otros emprendimientos solidarios.

-Este crecimiento trajo nuevas demandas...

- Sí, por supuesto, es necesario encontrar un espacio cerca del hospital o en el centro de Lomas, necesitamos un espacio cerrado antes de que llegue el invierno porque el aumento de la demanda lo requiere. Necesitaríamos un lugar con un lugar con alquiler accesible o donarnos un espacio donde se pueda cocinar, ya que es mucho trabajo hacer las viandas para tantas personas, también guardar la mercadería, las donaciones de ropa, por supuesto que para servir las meriendas y cenas. También quisiéramos hacer talleres de diferente tipo, como capacitaciones para salida laboral, apuntando a dignificar a las personas.

- ¿Qué otros proyectos han surgido de la misma dinámica de las demandas?

- Sí, tenemos otros proyectos que surgieron del interés de la gente como hacer un programa de radio, o un periódico barrial con artículos de interés y a bajo costo. Un taller de arte, por ejemplo hay un profesor que por circunstancias de la vida está en situación de calle y que quiere colaborar. También hay muchos profesionales que quieren formar parte. Incluso hay un grupo de padres de un colegio privado de la zona que quieren donar cocinas y sillas para cuando tengamos un espacio cerrado, insisto antes de que llegue el invierno.

-¿Recibieron colaboración desde las instituciones y el hospital?

-Desarrollo social colaboró las dos veces que los hemos solicitado, el hospital nos hace un lugarcito en la guardia cuando llueve solamente. Necesitamos alimentos, utensillos, fuentes grandes para horno, digamos materiales más apropiados para esta nueva demanda. También hemos recibidos a dos nuevas voluntarias.

-¿Cómo se están organizando ante este aumento de la gente que asiste?

-Esta situación requirió una nueva forma de organizarnos, tenemos una lista con la disponibilidad y luego de saludar, siempre el respeto primero, preguntamos quienes vienen por primera vez y los hacemos esperar en un costado, les explicamos cómo son nuestras normas y nos organizamos. El resto se anota siguiendo el orden cotidiano.

- Hacés hincapié en el tema de las normas

-Sí, les explicamos también cuáles son nuestras reglas, que son las mismas con las que los tratamos, saludar, por favor, dar las gracias, no venir intoxicado con drogas o alcohol, somos todas mujeres las colaboradoras y queremos que nos respeten de la misma forma que los respetamos, y así es como gente que venía mal, ahora viene de otra manera. Todo es parte de la dignificación del trato mutuo.

María Laura hace hincapié muchas veces, con el tema de la dignidad personal y es que en eso se basa toda ayuda, toda obra de bien, en pensar en el otro y verlo como un igual que está en problemas y requiere ayuda para levantarse. Por eso una obra como esta, hoy necesita un espacio cerrado donde pueda desarrollarse con dignidad y desde donde se pueda llevar a cabo muchas actividades más. El invierno comienza a llegar y la situación social apremia. Solo basta la decisión de alguien que abra su corazón para que el Merendero pueda cumplir esa imperiosa meta. 

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