Creer o no creer
Todo sobre el encuentro con un humanoide en Ensenada - Berisso
Viernes, 1 de febrero de 2019
En la noche del domingo 20 de enero pasado una familia que volvía en su auto de un picnic familiar en la zona de Isla Santiago, asegura que se encontró con una extraña figura antropomorfa en el camino. Fue en la noche del eclipse. También otros testigos reportaron extrañas luces en el cielo.

Por Luis Burgos

(Federación Argentina de Ovnilogía)

Dentro de la fenomenología humanoide de casos estrictamente físicos, existen dos tipos de encuentros cercanos: Las entidades asociadas, con observación del OVNI y las entidades no asociadas, sin observación de objeto alguno relacionado al evento. Es obvio que las primeras son las más jugosas para la investigación y análisis, pero aun así, los registros de extraños personajes aparecidos ante la vista de atónitos testigos han resultado y resultan también muy interesantes a la hora de evaluarlos. Ocurre que al no distinguirse aeronave, las diferentes interpretaciones pueden jugar una mala pasada a los investigadores de turno.

Por otra parte, las probabilidades de una alucinación o una confusión con un humano, no escapan a la hora de desentrañar el caso. Como veremos más adelante, en nuestro Banco de Datos de humanides conformado por 500 denuncias argentinas desde 1947 a hoy, existen sucesos por demás jugosos de estos misteriosos intrusos nocturnos.

El lugar

El caso de marras acontece dentro de la Isla Santiago, a la cual los testigos accedieron desde La Plata a Ensenada y allí por la avenida Almirante Brown que lleva al balneario de Punta Lara. Se trata de un humedal natural que conforma el delta del mismo nombre, el cual se separa de la Isla Paulino, ya en el partido de Berisso, por un canal de 200 metros de ancho. Se recorren un par de kilómetros asfaltados y luego de traspasar el puente cuyo canal conecta el Río de La Plata con el Club Regatas La Plata, se llega a lo que podríamos denominar la Zona Cero, es decir, el epicentro del encuentro cercano. 

Un pequeño canal que viborea unos 700 metros y desemboca en el río, quizás sea el sitio exacto donde la figura antropomorfa se perdió en la noche del eclipse. La selva marginal se sitúa a ambas márgenes. Zona inhóspita, donde abunda el agua y la frondosa vegetación. El tendido eléctrico y los postes de alumbrado siguen su curso hacia la histórica Escuela Naval Militar, fundada en 1872 por el entonces presidente Domingo Sarmiento, pero reinstalada donde hoy se encuentra, en 1943.

Los testigos y el encuentro

Resultaron testigos de esta insólita aparición nocturna, una familia platense compuesta por Cristian (43 años), su señora Mirta (33), su hijastra (19), su sobrino (12) y la nena de ambos de tan sólo treinta meses. Cinco protagonistas de una historia increíble

La famosa noche del eclipse del domingo 20 de enero se presentaba límpida, tachonada de estrellas y con algo de viento, que no molestaba en absoluto a los miles y miles de ansiosos espectadores de "la Luna roja". La familia se dirigió, como otras veces, a la zona del embarcadero de la Escuela Naval Militar enclavada en plena Isla Santiago.

El reloj marcaba las 21:15 Hs. Mates, vianda, aire fresco y charla eran los condimentos para esperar el momento del eclipse. Pero hacia la medianoche, la menor sintió frío y decidieron partir y culminar de ver la Luna oculta en su propio domicilio platense.

Con Cristian al volante, su señora de acompañante y los tres restantes atrás, emprendieron el regreso. A los pocos minutos, en una larga recta que conforma el camino asfaltado, Cristian nota algo raro a lo lejos: Una silueta alta, que calcula en más de dos metros, se hallaba al lado izquierdo del camino, siendo iluminada a la distancia por los faros del vehículo. Daba la sensación que estaba de espaldas. Debido a la sorpresa, aminora la marcha y baja las luces del automóvil para una mejor visión. Y es allí donde se percata que el personaje cruza la calle, de forma normal y se introduce en el follaje lindero al camino. Metros más adelante, al pasar por el lugar donde supuestamente se escondió, no observó nada extraño y siguió su rumbo ya que su esposa no quiso detenerse. Los cinco miembros de la familia contemplaron, en mayor y menor medida, la figura en cuestión según la fugacidad y perspectiva visual desde el interior del móvil.

La reconstrucción

En la reconstrucción in situ ubicamos el máximo acercamiento entre el visitante y Cristian en unos 40-50 metros, al momento que éste cruza el camino. La poca visibilidad del lugar, ya que justamente en ese sector varias luminarias de sodio estaban APAGADAS, sumado a que Cristian bajó las luces, no permitieron tener una buen lujo de detalles de la entidad. Aun así, estimamos en no menos de 2 metros su estatura, de contextura estilizada y enfundado en una vestimenta uniforme color gris, pero no luminosa. La parte de la cabeza "más oscura" que el resto del cuerpo. Y como dato curioso, los brazos abiertos y algo inclinados hacia delante junto a su torso. Eran exactamente las 00.20 horas ya del lunes 21 de Enero.

Polos de atracción

La predilección del Fenómeno por incursionar en instalaciones militares o científicas reaparece en este caso con la presencia de la Escuela Naval Militar, en las cercanías del encuentro. Pero sin dudas que, más allá del cableado y el monte, el agua surge como el atractivo principal. Es frecuente el accionar de OVNIs y sus ocupantes manifestarse en zonas hídricas por más pequeñas que éstas resulten, aun teniendo un río o un mar a su disposición: aguadas, arroyos, tanques australianos, piletas de natación, lagunas, etc.

Por ejemplo en la región ensenadense-berissense, a fines de los 90 aconteció un caso de entidades no asociadas que bauticé como "Las monjitas de Berisso". De pequeña estatura, ataviados con una vestimenta negra a manera de túnica y con su cabeza cubierta, irrumpieron durante más de una semana en el Barrio SUPE de Berisso y en la zona conocida como El Puente Roma, donde precisamente allí cruza un canal que linda con la destilería YPF y desemboca en el Río de la Plata. Así también estos diminutos humanoides se dejaron ver en la vieja y abandonada Usina Hidráulica del Puerto La Plata.

¿Qué pudo haber ocurrido?

Pescador: Si bien ese pequeño canal que desemboca en el río no es lo mejor que presenta la región para la pesca, algunos son habitúes de ese arroyuelo y de hecho, encontramos una vez internados en el monte, sendos pasadizos entre la maleza y prendas de vestir. Por tanto, ALGUIEN pernocta o transita por el lugar ¿Resultaría muy extraño "confundir" un pescador nocturno con la entidad insólita descrita por Cristian y su familia? Si bien la balanza se inclinaría por lo afirmativo no sería concluyente en un 100%.

Bromista: Tal vez, la hipótesis con menos sustentos al no existir otros testimonios surgidos por estos días sobre denuncias de este tipo ¿Alguien disfrazado la noche del eclipse para asustar o burlarse de ocasionales testigos desplazándose en automóviles?

Ladrón: Interesante postura suponer una persona al acecho de automovilistas con fines de robo. Pero el personaje de turno no tuvo intenciones de detener el vehículo sino todo lo contrario: huyó o se escondió en la selva marginal...

Alucinación: Percepción que no corresponde a ningún tipo de estímulo externo. Una hipótesis por demás viable pero que pierde fuerza ante una visión colectiva con tres mayores de edad y dos menores. Y acá juega un papel fundamental la reacción de la nena, la quinta testigo al momento de la aparición, al exclamar: "Ay, me asuste", cubriéndose parte de su cara con una mano...

Por último, debemos aclarar que Cristian y su señora no toman ninguna bebida alcohólica, ni presentan adicciones a los fármacos.

Buzo táctico: Probablemente en épocas de dictadura o con hipótesis de conflicto (Chile, Inglaterra), estos comandos de las fuerzas operacionales de la Armada Argentina hubieran servido como una explicación lógica para responder a la observación de Cristian y su familia. Más aún apoyados en la cercanía de la Escuela Naval Militar y la geografía ideal de este delta para su entrenamiento... pero en la actualidad, esta sospecha se desvanece prácticamente por completo.

Fraude: Desligados de una confusión ¿Realmente Cristian y familia fueron testigos de una presencia alienígena en el Monte Santiago? Quizás nunca lo sabremos. Está en el lector creer o no creer en su versión. La salvedad que se realiza en estos casos nos remite a la estadística de testigos ovnis nacionales y dentro de los miles que figuran desde 1947 a hoy, solamente un puñado surge como fraudes colectivos, es decir, "una asociación de personas que cometen embuste con determinado fin (broma, publicidad, etc.)". La mayoría de los casos fraudulentos de la Ovnilogía son cometidos individualmente a lo sumo en parejas.

Ser extraterrestre: Si bien coinciden y mucho, como hemos visto, otros encuentros argentinos de entidades solitarias con el caso que nos ocupa, la falta de pruebas concretas lo hace retroceder unos escalones al momento de las definiciones. Pero nuestra investigación zonal arrojó algo de luz a este controvertido caso: Una versión muy confiable nos da cuenta que el martes 22 a las 23:30 Hs. (a menos de 48 horas del suceso de Cristian), una pareja transitando con su automóvil por el mismo camino se sorprende al ver entre la maleza una enigmática silueta con ojos verdes brillantes ¿Acaso la misma figura que se le apareció a Cristian?

El misterio de la luz verde

La aparición esa misma noche de una extraña luz en el cielo, que nada tuvo que ver con el paso de la ISS, Iridium u otros satélites, hace sin dudas, robustecer la hipótesis de que algo anómalo sucedió entre el cielo y la tierra de la Isla Santiago:

Hacia las 22:30 Hs. del domingo 20, vecinos de Villa Rubencito, barrio lindero a la isla, aprecian sobre la misma las evoluciones de un objeto volador de color verde por espacio de unos minutos.

A las 00:20 Hs. ya del lunes 21 se produce "el encuentro cercano tipo III" de Cristian junto a su familia, o sea, 1 hora y 50 minutos después...

A las 02:01 Hs. del mismo lunes 21, una vecina del barrio Los Hornos, en la ciudad de La Plata, se sorprende al visualizar el vuelo rumbo al Río de la Plata de un objeto volador con luces verdes, al cual le pudo tomar un par de fotos con su celular Samsung J7, justo en el momento del pico máximo del eclipse...

A las 02:30 Hs., casi 30 minutos después, trabajadores que se hallaban de turno en el Astilleros Río Santiago, son testigos del vuelo de un objeto color VERDE en dirección al Monte Santiago...

A las 00:30 Hs. ya del martes 22, Angel T. junto a otra persona que lo acompañaba, ven desde una vivienda de Punta Lara el desplazamiento sur-norte de un objeto volador blanco que les llama la atención, al no percibir ruido, ni distinguir las típicas balizas de aeronavegación.

A las 23:30 Hs. de ese mismo martes 22, se habría producido el segundo encuentro con el humanoide por parte de una pareja transitando en automóvil por el mismo camino.

Conclusiones

Resulta obvio que una sucesión de hechos extraños ocurrido en la misma porción geográfica de la ribera en tan sólo 48 horas, nos hacen cuestionar si existió una ligazón o fue producto de la mera casualidad ¿Qué tipo de relación hubo entre la luz verde y el humanoide? Pero de lo que no tenemos dudas es que este "Encuentro a la luz del Eclipse" no fue un caso más. Hacía mucho tiempo que en la región no se denunciaba un evento de esta naturaleza. Por tanto, si bien cerramos un capítulo lleno de dudas, certezas e hipótesis para todos los gustos, y como toda investigación de campo lo requiere, las pesquisas zonales continúan totalmente abiertas.

Etiquetas