Por Federico Gastón Guerra
INTA Avellaneda: Sembrar conocimientos desde las organizaciones sociales
Jueves, 8 de noviembre de 2018
René Castro, técnico de esta agencia, realiza su tarea junto a diversos actores sociales con a quienes le enseña los secretos para una buena huerta en el marco de las actividades del Programa Prohuerta (INTA/MSyDSN).

 Ver en la semilla esa maravilla de la vida que nace. Aprender a sembrar, regar, cuidar y cosechar. Transmitir ese saber que se entrega en etapas como piezas de un puzle mágico que forma el nosotros... En eso trabaja el INTA Avellaneda mediante el Programa Prohuerta (INTA/MSyDSN) y el dictado del curso de huerta comunitaria para Organizaciones Sociales que lleva adelante el técnico René Castro.

Participan de esta experiencia la Casa Popular El Fogón de Gerli, la Huerta Chango Lean del Barrio La Saladita III, el Movimiento Popular La Dignidad de Avellaneda, la Cooperativa La Universal de Dock Sud, la organización Kallpa Wayna de Villa Inflamable, y la Cooperativa UST Centro Agroecológico de las Quintas de Sarandí. Organizaciones nucleadas en distintos movimientos de trabajadores, como la CTEP, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores de Avellaneda.

Estas capacitaciones tienen por objetivo: "Mejorar la seguridad alimentaria de las familias incrementando la disponibilidad, accesibilidad y variedad de alimentos mediante su autoproducción, manteniendo un enfoque agroecológico", indica René Castro, técnico del INTA Avellaneda.

La propuesta es que los participantes de las organizaciones sociales adquieran conocimientos para aprender los diferentes secretos de la huerta y que puedan actuar como agentes facilitadores y multiplicadores para la autoproducción de alimentos y educación alimentaria en la comunidad.

El curso se desarrolla de manera rotativa en cada espacio de trabajo, en un modo de aprender y colaborar entre todos, en la puesta en marcha de los espacios productivos de cada organización, recuperando formas de hacer de nuestras culturas originarias como la "minga".

Las organizaciones como motor de proyectos productivos

Mariana Moricz, a cargo de la Agencia INTA Avellaneda, destaca: "En los últimos meses la demanda por parte de organizaciones de base para desarrollar proyectos de producción de alimentos ha venido en aumento. Existe una decisión por parte de las mismas de avanzar en procesos que permitan fortalecer su autonomía en cuanto al abastecimiento alimentario, dado que el mercado cada día impone más limitaciones para garantizar el acceso a una alimentación saludable".

De este modo, cada espacio verde puede ser aprovechado para desarrollar una experiencia productiva: "El objetivo en esta etapa es formar capacidades para afrontar en una próxima fase superficies más grandes de producción de alimentos en conjunto todas las organizaciones", resume Moricz.

Manejo agroecológico

Para Castro es muy importante concientizar que "no es necesario tener grandes espacios de tierra para realizar una producción propia de hortalizas ya que en muy poco lugar se puede hacer una muy buena cosecha".

Además se brindan nociones básicas para que una vez cosechado se pueda lograr una comercialización de los excedentes de producción tanto desde ferias de la economía regional o impulsando emprendimientos productivos a partir de la cosecha en la huerta.

"En este sentido -remarca el técnico del INTA Avellaneda- se les remarca a quienes participan la importancia del agregado de valor de los frutos cosechados a partir de la elaboración de conservas, dulces, escabeches, entre otros."

La capacitación en el manejo agroecológico del sistema huerta surge como una alternativa de vida desde donde se valora y respeta la diversidad cultural y biológica a través del abordaje de la fertilización del suelo asociación de plantas, rotación de cultivos, abonos orgánicos, plantas aromáticas, uso natural manejo de plagas y enfermedades.

Quienes participan en estas jornadas coinciden en que, entre otras cosas, desde la huerta se "revalorizan los valores de cada semilla: un color, un aroma, un sabor de nuestro lugar de pertenencia".

El agente del INTA Avellaneda confiesa que "estoy muy esperanzados que cada día se puedan sumar más interesados a esta propuesta que busca funcionar como un voluntariado que ayude a llevar a los barrios la importancia del trabajo de la tierra".

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