Enigmas, las ciencias, lo interesante
El fraude del incidente de Laguna Blanca (Chaco)
Jueves, 11 de octubre de 2018
El jueves 9 de octubre de 1969, en la zona de Laguna Blanca, al este de la provincia del Chaco (Argentina), se habría producido un singular episodio del que fuera testigo un ex-funcionario policial y agricultor. Ampliamente difundida a través de la agencia Saporiti, la noticia señala que pudo observarse una rara maquina posada sobre un árbol.

 El jueves 9 de octubre de 1969, en la zona de Laguna Blanca, al este de la provincia del Chaco (Argentina), se habría producido un singular episodio del que fuera testigo un ex-funcionario policial y agricultor. Ampliamente difundida a través de la agencia Saporiti, la noticia señala que pudo observarse una rara maquina posada sobre un árbol, tripulada por tres insólitas criaturas de baja estatura, larga cabellera rubia, y dotados de un solo ojo.

La información periodística indica lo siguiente: "Makalle, Chaco- De acuerdo con una denuncia radicada ante las autoridades policiales de Laguna Blanca, de esta jurisdicción, que en realidad ha provocado verdadera conmoción, un conocido agricultor de la zona, en circunstancias que viajaba en una camioneta de su propiedad, tuvo oportunidad de ver a tres extrañas criaturas que ocupaban un más extraño aparato y que estaba posado en lo alto de un corpulento árbol. Según Amaro Lockett, ex- funcionario policial, actualmente dueño de un predio rural, alcanzo a ver a una distancia no mayor de diez metros a los misteriosos seres que medirían algo así como 80 centímetros de estatura. Lockett afirmo que tenían cabellera rubia, larga como hippies, pero -esto es lo más destacable de todo- contaban con solamente un ojo. El denunciante destaco, asimismo, que la extraña aparición ocurrió alrede­dor de las 17,30 de este último jueves. Lockett afirmo que él fue sorprendido por una especie de miedo, o simplemente frio, que lo obligo a detener la marcha de su máquina para indagar si pasaba algo raro. El aparato en que viajaban los hombrecillos -así los definió el- no hizo ruido alguno al posarse en lo alto del árbol, pero si sus ra­mas comenzaron a oscilar, lo que demostraría que tenía un peso considerable. El quedo como anonadado y solamente se concreto a mirar los movimientos que, desde el interior de la desconcertante nave, que periódicamente despedía luces multicolores, hacían los presuntos viajeros siderales. Lockett, hombre bien conceptuado, insto a las autorida­des a trasladarse al lugar donde vio a los pequeños seres, oportunidad en que se comprobó que, en efecto, las hojas del árbol, donde se había posado el aparato-disco, estaban visiblemente chamuscadas. Según el denunciante, cuando la nave misteriosa cobro altura, sin ruido alguno y se perdió instantes después en el infinito, recién se le volvió el alma al cuerpo, atinando solamente a dar marcha al motor de su camioneta, que se había detenido sin que el pudiera explicarse, y se alejo presuroso del lugar. Por indicación de su familia radico la denuncia del extraño episodio que dice le toco vivir".

Años después el sobrino del testigo, Gilberto Lockett, informó que su tío Amaro había fallecido años atrás, pero que el episodio fue comentado en la familia y publicado originalmente en un diario de Resistencia. A su vez, comentó que el inusual encuentro ocurrió en la zona de Makalle y Laguna Blanca (localidades muy próximas entre si, al noroeste de Resistencia) y que habría además dos testigos junto a Amaro Lockett, un agente de policía y un labriego.

"No le dimos importancia. Son cosas que pasan y después no se acuerda más, porque piensa que no tienen trascendencia. De los otros testigos, ya no queda nadie". En el mismo sentido se expreso su hija, , quien recordó que su padre en esa ocasión había visto un ovni, saliendo de Laguna Blanca, dando la impresión de seguir a la camioneta, la que finalmente se detuvo. Sin embargo, le resto credibilidad a la versión que indica que el referido aparato se poso encima de un árbol y, más aun, que haya visto extraños seres. Los testimonios permiten suponer que algo habría observado Amaro Lockett, pero que no se ajusta a la noticia periodística. Al menos, la existencia de las criaturas ciclópeas. En julio de 1993, el ufólogo rosarino Ing. Sigurdo von Wurmb, con muchos años en el tema, escribió: "... puede borrar el caso de Laguna Blanca, porque en aquella oportunidad hable personalmente con Lockett, quien me explico el caso; se trato de un chiste de unos amigos, quienes pasaron esa historia a la prensa, la que lo público, como casi siempre, sin investigación previa y sin, por lo menos, hablar con el mismo Lockett".

Etiquetas