Salud
Bahía Blanca: preocupa incremento de las enfermedades de transmisión sexual
Domingo, 8 de julio de 2018
as infectólogas Laura Giordano y Laura Spadaro se mostraron muy preocupadas por el avance de la sífilis, entre otras enfermedades.

 "La gente no se cuida porque el VIH dejó de ser el fantasma que mata. El hecho de que el sida se haya transformado en una enfermedad con tratamiento, no curable pero que permite llevar una vida absolutamente normal, generó una falsa sensación de seguridad en la gente", afirmó la responsable de Infectología del hospital Penna, Laura Giordano.

Y esa falsa sensación de seguridad provocó un gran aumento de casos de enfermedades de transmisión sexual (ETS) en nuestra ciudad, ya que no solo se habla de sida, sino también de sífilis, gonorrea, HPV y herpes simple, enfermedades que no "asustan" tanto pero que pueden traer gravísimas consecuencias.

"Indudablemente que hay una mayor cantidad de infectados por enfermedades de transmisión sexual. Desde 2017 se está hablando de una epidemia de sífilis, que realmente se está dando porque durante 2018 prácticamente se duplicó la cantidad de casos. Incluso hay alertas a nivel nacional por este tema. Y todos los que estamos en tema, sabemos que si aparecen casos de sífilis, comienzan a surgir todos los otros, entre ellos los de HIV", agregó, en la misma línea, la doctora Laura Spadaro, integrante del staff de Infectología que comanda el doctor Diego Maurizi en el Hospital Municipal.

"La cantidad de casos de sífilis es impresionante, pero no solamente en Bahía Blanca, en la zona y en Buenos Aires también está en aumento. También hay que aclarar que el incremento de casos detectados no distingue edad, sexo ni clase social, ya que en el sector privado también se nota claramente", explicó Giordano.

Según Giordano, una de las cosas más terribles que conlleva el aumento de la sífilis es la denominada sífilis congénita, es decir el nacimiento de bebés con la enfermedad, que puede generarles malformaciones.

"Es una enfermedad incapacitante en los bebés, deja muchas secuelas. Que en la sociedad actual nazcan chicos con sífilis es una barbaridad, más considerando que es una enfermedad tratable, ya que la penicilina sigue siendo absolutamente eficaz para la cura", lamentó la infectóloga del Penna.

De acuerdo a lo explicado por Spadaro, la cadena de controles se termina cortando en algún momento y por ello no se logra un tratamiento eficaz.

"Si hay muchos casos de sífilis dando vueltas, es obvio que aparecerá la sífilis congénita. Lamentablemente, el problema es que, en muchos casos, el control obligatorio de estas enfermedades en el embarazo no se hacen correctamente. Por ejemplo, el HIV se controla mucho, pero la sífilis depende de lo que piense el médico. En el ámbito público, existe un sistema de control eficiente, en el que se hacen todos los análisis en una misma máquina, pero en el privado depende de lo que observe el profesional en la consulta ginecológica. Si no percibe síntomas, es posible que no le pida los análisis de chagas, de VDRL u otros".

Y agregó: "Pero en el sistema público, en el que parece que el sistema es más eficaz, chocamos muchas veces en que las personas cambian de médicos, de unidad sanitaria o bien no llevan los resultados a los controles y esa información se termina perdiendo. Y no se termina tratando por esa enfermedad. Y por ende, tampoco se controla al bebé de esa madre sobre la enfermedad que ella ya tenía. Una mamá que tiene sífilis debe ser muy controlada para evitar la sífilis congenita. Y esto pasa muy seguido, y con casi todas las enfermedades de este tipo. O sea, la cadena de controles se termina cortando en algún punto y, por más que tengamos las herramientas para controlarla, no lo logramos".

Consultada por los pasos que no se cumplen para que un bebé llegue a nacer con sífilis, Giordano explicó que en un embarazo controlado "se detectaría sí o sí y se lo trataría desde ese momento, pero aún existen muchos casos en que no hay ningún control durante todo el embarazo".

Más allá de las lesiones que aparecen en los genitales, que parecen lastimaduras y generalmente no molestan ni duelen, de las lesiones en la piel que pueden confundirse con una reacción alérgica o de las úlceras o llagas que se forman en la boca, una sífilis no tratada puede permanecer latente y reactivarse luego de muchos años, de una forma más grave que puede traer como consecuencia hasta cuadros demenciales. El motivo del incremento de este tipo de enfermedades no es difícil de descubrir.

"Se le puede atribuir lisa y llanamente a la falta de uso del preservativo, todo el mundo piensa que a uno no le va a pasar. Hace tres años empezó a darse el aumento de las ETS y hace tres años que no hay nada de provisión de preservativos a los pacientes en los hospitales públicos. Antes junto con la medicación y la receta yo siempre daba preservativos, ahora no tenemos absolutamente nada. Puede ser que esté asociada una cosa con la otra", analizó Giordano.

"El uso de preservativo es una de las maneras más seguras de protegerse de las enfermedades de transmisión sexual, pero en el caso de la sífilis es insuficiente. Por eso claramente sobresale la cantidad. Coincido que hubo relajaciones en el tema del cuidado. Hoy la población vive en forma muy individualista y siempre cree que "eso no me va a pasar" y hoy estamos expuestos a todo. La gente joven es propensa a pensar así y por eso vemos casos todos los días de chicas de corta edad con este tipo de enfermedades o bien de embarazos. Al HIV ya no se le tiene el pánico que se le tenía antes. Y eso no es bueno, porque abrió la puerta a diferentes contagios y a que reaparezcan otras enfermedades de transmisión sexual que no necesariamente es esa".

"La gonorrea puede derivar en la esterilidad de la mujer, el HPV puede derivar en distintos cánceres tanto en el hombre como en la mujer; te diría que el 90 % de las mujeres jóvenes han tenido HPV en algún momento de su vida, y es lamentable porque son todas enfermedades que se pueden prevenir con el uso del preservativo", señaló Giordano.

Y añadió: "Aumentan los casos de ETS pero no aumentan las campañas de prevención. Si bien es un tema que escapa a mi esfera, porque yo hago medicina asistencial y no gestión en salud, los que hacen gestión en salud no hacen medicina asistencial y no sé si tienen noción del problema, porque los sistemas públicos de denuncia no son buenos", reclamó la médica.

"Mi mensaje sería que la gente se acerque al sistema de salud. Hay recursos para hacerse los análisis y para controlarse. En los dos hospitales, el Municipal y el Penna, se hacen testeos gratuitos de HIV. Y también hay que apelar al diálogo familiar. Los chicos necesitan informarse y creo que no están funcionando las campañas en las escuelas. Hay que seguir luchando por la ley de Educación Sexual, que realmente es muy necesaria. El principio de todo está en el núcleo familiar. Con un buen diálogo se pueden evitar muchos inconvenientes".

El problema se verá dentro de 10 años

El período de incubración de la sífilis oscila entre los 15 días y un mes, dependiendo de cuán infecciosa sea la lesión primaria de la que uno se contagió. Ese es el plazo aproximado de lo que se denomina chancro sifilítico, es decir la lesión primaria, pero la sífilis es una infección muy particular que tiene la característica de que el chancro se cura solo, aunque uno no le dé tratamiento. Luego pasa a la lesión secundaria, que puede aparecer al mes o a los dos meses del contagio.

"Generalmente las lesiones secundarias son mucho más floridas, son muy inespecíficas y pueden confundirse con una infección viral o cualquier otra cosa, a veces hasta con cuadros muy extraños como fiebre sin foco, hepatitis o meningitis. Decimos que el estadio secundario es el gran simulador porque puede parecer cualquier enfermedad", explicó Giordano.

"Pero la sífilis terciaria, que es muy rara en nuestros días, no lo será en 10 años, cuando muchos de los contagios recientes hayan avanzado hasta ese punto que puede derivar hasta en una demencia", alertó.

Con respecto a los métodos mediante los cuales se detecta la enfermedad en el sistema público de salud, Giordano manifestó que "muchas veces la detectamos por los síntomas y otras por los exámenes de sangre. El análisis prenupcial sirve para detectar todas las ETS, pero la realidad es que la gente se está casando cada vez menos y es una oportunidad menos que tenemos los médicos para descubrirlas".

Sobre el diálogo con un paciente infectado, una vez diagnosticado, agregó que "es muy difícil que te reconozca que no se cuidó durante el acto sexual, pero a esta altura uno se limita a educarlo y no a juzgarlo, porque hay que apuntar a atraer su atención y no a convertirse en el dedo acusador".

Acerca de las posibilidades de contraer la enfermedad por segunda vez, la infectóloga del Penna explicó que "las personas que la tuvieron y se curaron pueden volver a contraerla, tal vez las manifestaciones no son tan floridas como la primera vez, por lo que cuesta más reconocerla, pero el tratamiento es el mismo, con penicilina, y es totalmente efectivo".

El HPV no tiene tratamiento

"El virus del papiloma humano no tiene tratamiento, es una infección que en general se cura sola pero que a veces, por alguna circunstancia, no se cura y eso es lo que puede llegar a transformarse en un cáncer de cuello de útero. También en cáncer de vagina, de ano, de pene y hasta de garganta, que en el 80% de los casos se debe al HPV. Por eso es tan importante el uso del preservativo", destacó Giordano.

Fuente: La Nueva Provincia

Etiquetas