Informe del Ministerio de Justicia
De cada 10 chicos en centros de adictos, 8 robaron por drogas
Martes, 15 de mayo de 2018
Ocho de cada diez menores de 18 años que están en centros de recuperación admitieron haber robado para conseguir drogas, mientras que la mitad de los menores de 25 reconoció lo mismo, según un estudio sobre drogas, delito y vulnerabilidad que se presentó recientemente durante la Feria del Libro de Buenos Aires.

 El estudio, que originó el libro publicado por el Ministerio de Justicia "Consumo de drogas, prácticas delictivas y vulnerabilidad social", se basó en una encuesta a 1.800 jóvenes de todo el país que están siendo tratados en centros de la Federación Argentina para la Prevención y Asistencia de las Adicciones (Fonga).

"La investigación demostró que la droga tiene una incidencia clarísima en el delito y aumenta el nivel de agresividad", afirmó a Télam Juan José Benítez, subsecretario de Justicia y Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

El funcionario comentó que el 61% de los encuestados contó que había recibido castigo físico en su casa y que ese castigo le había dejado lesiones o secuelas.

"Si a eso sumamos que el inicio en el consumo de alcohol y sustancias se da entre los 7 y los 13 años, vemos un problema de base, porque ese inicio va acompañado de la primer comisión de delito y después del abandono escolar. Esa es más o menos la línea que pudimos detectar en los casos que analizamos", apuntó.

Además, el 71% de los chicos no había completado la educación formal obligatoria: "La escuela es el último reducto que los contiene, y una vez que la abandonan quedan a la deriva. Eso nos marca dónde tenemos que hacer los ajustes para recuperarlos", afirmó Benítez.

"La mayoría dijo que había dejado el colegio por el tema del consumo, y luego la necesidad de comprar genera delito. Ahí tenemos un vínculo claro y establecido entre drogas, delito y vulnerabilidad", comentó a esta agencia.

Y completó: "Con estos resultados trabajaremos para diseñar políticas públicas que corrijan esos fenómenos. Tenemos que adoptar nuevas estrategias, porque las que se implementaron hasta hoy no dieron resultados positivos".

2Hay que perseguir penalmente a los que están vendiendo drogas porque están vendiendo muerte y desangrando al país. También debemos prestar atención a los que consumen y aquellos que tienen una adicción y ver por qué llegaron a esa instancia", explicó Benítez, quien relató en la presentación del libro que su madre es trabajadora social y siempre se ocupó de averiguar qué ocurre con los chicos que se ausentan de la escuela, desde las vivencias en sus hogares hasta lo que los lleva a abandonar el estudio. Esta experiencia tan cercana, dijo, lo llevó a cuestionar las distintas causas que impulsan a los jóvenes al consumo, y también al rol del ámbito educativo, los equipos interdisciplinarios y los centros de salud que los reciben", manifestó el Ministro de Justicia, Germán Garavano.

Por su parte monseñor Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, comentó a Télam que "en el Conurbano vemos todos los días la problemática de las drogas reflejada en chicos que no trabajan ni estudian".

"Caen en la droga y luego delinquen. Son pibes que no tuvieron cariño, contención, que desde muy chicos estuvieron en la calle. Están muy solos, son situaciones que nos duelen mucho", afirmó.

Y completó: "Tenemos mucha deserción escolar y falta de contención educativa, eso es otro gran problema. Pero hay que tener claro que con la represión no logramos nada, hay que trabajar en la prevención".