Enigmas, las ciencias, lo interesante
La búsqueda nazi del Santo Grial
Jueves, 10 de mayo de 2018
Heinrich Himmler y Adolf Hitler eran unos obsesionados por el ocultismo y por los grandes misterios del universo (con todo lo relacionado con Jesús). Hasta el punto que dentro de las SS había un departamento especial que se dedicaba a investigar y a viajar a diferentes puntos del mundo para encontrar eso que tanto deseaban, como el Santo Grial, el Arca de la Alianza o la mismísima espada de Longinos.

 Heinrich Himmler y Adolf Hitler eran unos obsesionados por el ocultismo y por los grandes misterios del universo (con todo lo relacionado con Jesús). Hasta el punto que dentro de las SS había un departamento especial que se dedicaba a investigar y a viajar a diferentes puntos del mundo para encontrar eso que tanto deseaban, como el Santo Grial, el Arca de la Alianza o la mismísima espada de Longinos por poner unos ejemplos y el cáliz con el que Jesús impartió la ultima cena, fue un objeto deseado por ambos y al cual no le pusieron limites.

Fue en Otto Rahn donde pusieron sus ojos, un experto en la historia y enigmas de los Cataros y un apasionado de los misterios de la literatura medieval, el propio Otto en 1924 realizo una investigación sobre la posibilidad de que el Santo Grial estuviera escondido en la mismísima Francia, así como en Italia, España o Suiza...

Eso le basto a Himmler para ponerse en contacto con Otto y hacerle formar parte de las SS y así como en 1936, Otto entro en el Departamento de Weisthor, que no tenía otra misión que investigar la ariosofia y el ocultismo y como un Indiana Jones de la época tenía una única misión, encontrar el Santo Grial como una de sus obsesiones y grandes misterios del universo.

Otto le explico a Himmler que lo que buscaban no era una copa, como todos creían, sino que era un grupo de tablillas en piedra o madera donde se condensaba todo el saber de los conocimientos esotéricos. A Himmler no parecía hacerle mucho caso, el estaba convencido que lo que le daría el poder al Tercer Reich y a la raza aria era una copa, la copa de la ultima cena.

Otto viajo a Francia y se hospedo en Lavalent muy cerca del castillo cátaro de Montsegur, en el Languedoc francés.

Según cuenta la leyenda, en 1244, los cataros asediados casi durante un año, sucumbieron ante la Iglesia Católica y estos al entrar esperaban encontrar entre sus muros y según la tradición, encontrar el Santo Grial.

La Santa Inquisición llevo a la hoguera, donde hoy está la placa que conmemora dicho acto, en el "Prat dels Cremats" a mas de 200 cataros y uno de los supervivientes Imbert de Salas, delató que la noche anterior, la copa del Santo Grial había estado puesta a salvo por cuatro Prefectos, que bajo la impunidad de la noche, descendieron por la cara norte del castillo, llevando a salvo muchos de los misterios del universo, los libros auténticos de la iglesia, los tesoros y la copa del Santo Grial, para esconderlos en cuevas de los alrededores.

Otto sabia donde iba ya que unos documentos que encontró anteriormente, coincidían plenamente con el relato de Imbert de Salas donde explicaba la huida de esos cuatro Prefectos Cataros por la cara norte de Montsegur, la noche del Domingo de Ramos.

Los estudios de Otto Rahn eran convincentes y seguros, manifestaba que el Santo Grial fue entregado al señor de Verdún, Pons Arnol. A todos los preguntados por Otto coincidían que el señor Pons se quedo con los tesoros, pero que la copa y los valiosos documentos de la iglesia, seguían escondidos en cuevas alrededor del rio Lasset como grandes misterios del universo.

Otto Rahn realizo un trabajo formidable sobre la geografía del lugar, pero también sobre todo lo relacionado con lo sagrado en esta parte del sur de Francia, que no era poco.

Otto Rahn prosiguió su búsqueda en la frontera con España, estuvo en Marroniers junto a sus cuevas, cerca de Montsegur.

Era necesario disponer de más tiempo y así se lo hizo saber a Himmler y que este no le negó, debido a los avances que Otto iba consiguiendo. Después de una incursión en Islandia sin ningún resultado, regreso a Montsegur donde el hallazgo en 1937 de objetos paganos que fueron mandados a Berlín, corrió la voz que había encontrado el Santo Grial

Pero el final de la aventura de Otto Rahn estaba cerca, cuando unas opiniones en contra del nacionalismo, ya que Otto lo que quería es hacer o poner los cimientos de una Europa catara, le enemistaron con un gran grupo de militares de las SS.

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