Almirante Brown
Los asesinos del pizzero se fueron de parranda con el dinero del botín
Martes, 13 de febrero de 2018
"Salieron de joda después de matar a alguien", dijo la hija del pizzero asesinado en Almirante Brown frente a su mujer para robarle 8 mil pesos. Hay dos detenidos de 18 años, que se fueron a un boliche tras cometer el crimen.

"Los asesinos de mi papá se fueron de boliche y pagaron un Vip con la plata que nos costó trabajar" sostuvo conmovida e indignada Antonella Scriva, la tercera de los cuatro hijos que "El Tano" Sebastián.

A Scriva lo mataron de un tiro en el pecho para robarle la plata del alquiler del local donde funciona su pizzería, ubicada en el cruce de General Madariaga y Portugal, en el sur del conurbano bonarense.
"El Tano" era pizzero de toda la vida, se había caído y levantado varias veces, y sus vecinos habían sido testigos fieles de su lucha constante: de cómo en los 90 dejó a su mujer e hijos para irse a trabajar con sus familiares en Alemania y volver con algo de plata.

En la crisis del 2001, perdió la pizzería de Temperley que le había comprado a su ex patrón a pagar en cuotas y pasó a estar de madrugada frente a los boliches de Ezeiza vendiendo con un chango empanadas y hamburguesas.

La gran oportunidad se la dio Felisa, la vecina de la cuadra, que le alquiló el local donde hoy funciona "Seba" y luego, también la propiedad de al lado para ampliar el negocio y hasta vender helado.

Los hechos

El hecho ocurrió este domingo alrededor de las 2, en una pizzería ubicada en General Madariaga y Portugal, en el barrio Lindo de Almirante Brown, en el sur del Gran Buenos Aires, donde Scriva se encontraba junto a su esposa.

De acuerdo a los voceros consultados, en momentos en que el pizzero cerraba su comercio fue abordado por dos delincuentes armados que arribaron al lugar en una moto que estacionaron sobre la vereda.

Los "motochorros" amenazaron a Scriva y le exigieron el dinero de la recaudación, ante lo cual, la víctima entregó unos 8 mil pesos en efectivo, dijeron los informantes.

Con el botín en su poder, uno de los delincuentes le efectuó a Scriva un balazo en el pecho, tras lo cual, escapó de la escena del crimen junto su cómplice.

Luego del asalto, la esposa de Scriva junto a un remisero de la cuadra trasladaron a la víctima malherida en un auto particular hasta el Hospital Santamarina de la vecina localidad de Monte Grande, donde murió mientras era intervenido quirúrgicamente.

En tanto, efectivos de la Jefatura Distrital Almirante Brown arribaron a la escena del crimen y comenzaron a recabar datos en procura de identificar y localizar a los asesinos.

Según las fuentes, los investigadores obtuvieron una serie de pistas a partir del análisis de las imágenes captadas por las cámaras se seguridad de un comercio del rubro ferretería y corralón ubicado en la misma cuadra de la pizzería asaltada.

A partir de esos datos, personal de la comisaría 1ra. de Esteban Echeverría que patrullaba la zona observó cerca del mediodía el paso de dos jóvenes que circulaban en una moto Yamaha YBR 250 de color negra y al intentar detener su marcha el conductor aceleró para huir.

Sin embargo, el muchacho perdió el control del rodado y chocó un auto que estaba estacionado, tras lo cual él y su acompañante fueron aprehendidos con algunas lesiones leves, por lo que debieron ser hospitalizados.

Una fuente de la investigación explicó a Télam que los sospechosos, identificados comoDavid Acosta (18) y Héctor Pereyra (18), se encontraban alcoholizados al momento de ser apresados ya que poco antes habían salido del boliche "Lukovo Disco", ubicado en avenida Enrique Santamarina 167 de Monte Grande, a unas 40 cuadras de la pizzería de Scriva.

Según las fuentes, los acusados realizaron consumiciones dentro de dicho local nocturno por altos valores monetarios y al momento de la detención tenían la misma vestimenta descripta por los testigos del crimen del pizzero.

Además, los pesquisas constataron que la moto tenía un pedido de secuestro en jurisdicción de la comisaría 4ta. de Llavallol desde el 28 de agosto del año pasado.

Las fuentes agregaron que entre las pertenencias de los sospechosos hallaron 3.800 pesos divididos en tres fajos de 1.000 y uno de 800.