Maratón simbólica para descontaminar el Arroyo San Francisco
Sus participantes recorrerán 2 kilómetros del arroyo que atraviesa Claypole para concientizar sobre los peligros del vertido de residuos humanos y químicos en su agua. Sin requisitos de inscripción, los interesados deberán acercarse a la largada mañana, desde las 17, en la avenida 2 de Abril al 2600.
Para impulsar hábitos saludables que modifiquen la realidad local, un colectivo ambientalista de Claypole convoca a los vecinos de esa localidad browniana a sumarse a una corrida simbólica de 2 kilómetros para impulsar la descontaminación del Arroyo San Francisco, que se realizará mañana a partir de las 17.
La convocatoria es impulsada por la Asamblea Popular de Claypole y a pesar de que se constituye como un certamen deportivo su espíritu es más participativo que competitivo. Por ello, todos los interesados en aunar a la causa por la descontaminación del arroyo pueden participar, especialmente si se trata de residentes de los barrios San Luca, Parque Mariano Moreno, Medalla Milagrosa, aledaños al cementerio de Rafael Calzada, San José y 2 de Abril, principales afectados por las problemáticas sanitarias del afluente.
Quienes participen se unirán en una volanteada y pegatina de afiches que iniciará en el 2600 de la avenida 2 de Abril y se prolongará a través de San Lucas y Mariano Moreno, costeando al Arroyo, en forma casi idéntica a la primera edición de la corrida, realizada en 2009 y en la que concurrieron al menos unos treinta vecinos.
Pero la versión 2010 se presenta renovada: Esta vez, como corolario los organizadores convocaron a la murga juvenil Traficantes de utopía, formada en la escuela técnica de esa localidad, para recibir a los deportistas a su arribo a la llegada, en la sede de Aquino 525 de la Asociación Civil El Galpón Cultural, que junto al Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y la asamblea barrial es co organizadora de la actividad.
“En la zona del Parque Mariano Moreno y San Lucas son muchas las veces que desbordó el arroyo (en el último quinquenio) a partir de unas obras hidráulicas que fueron acumulando drenajes de agua de otros barrios sobre el arroyo en vez de abrir nuevos aliviadores para esas zonas. Por eso, cada vez que hay lluvias fuertes, se inundan varios ‘cuellos de botella’ que se formaron a lo largo de su trazado” por el exceso de fluido, explicó a LA TERCERA Alejandro Pérez, desde el FOL.
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